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15 ene 2021

Lao Rongzhi

 


Juzgan en China a una mujer acusada de siete asesinatos después de 20 años huyendo

Por Rhea Mogul

22:58 ET(03:58 GMT) 23 Diciembre, 2020

(CNN) — Una mujer acusada de matar a siete personas fue juzgada en el sureste de China después de pasar más de 20 años huyendo.

 

Lao Rongzhi, de 46 años, compareció el lunes en el Tribunal Popular Intermedio de Nanchang en la provincia de Jiangxi, según un comunicado publicado por el tribunal en su cuenta oficial de redes sociales de Weibo.

Lao «expresó sus disculpas» a las familias de las víctimas y afirmó que era una «víctima». Dijo que se vio obligada a ayudar a su novio, el asesino convicto Fa Ziying, por miedo, informó el periódico estatal Beijing Youth Daily.

Fa fue detenido en julio de 1999. Fue condenado por siete asesinatos y ejecutado en diciembre de ese año, informaron medios estatales.

«Los dos conspiraron y tenían una clara división del trabajo», alega la declaración del tribunal de Nanchang. «Ellos cometieron conjuntamente delitos de robo, secuestro y homicidio intencional en Nanchang, Wenzhou, Changzhou y Hefei».

Lao le dijo a la corte que los métodos de Fa eran «muy crueles» y que durante su relación con él, sufrió abuso físico y mental y dos abortos espontáneos, informó Beijing Youth Daily.

Lao y Fa estuvieron en una relación entre 1996 y 1999, según la declaración del Tribunal Popular Intermedio de Nanchang.

Después del arresto de Fa, Lao usó múltiples alias para escapar por todo el país. Viajó a diferentes ciudades y se ganó la vida haciendo trabajos a tiempo parcial en bares y otros lugares de entretenimiento, según un comunicado emitido por la Oficina de Seguridad Pública Municipal de Xiamen el año pasado.

También se sometió a una cirugía para cambiar su apariencia y evitar el arresto, según la cadena estatal CCTV.

Lao fue arrestada en noviembre del año pasado en un centro comercial en la ciudad sureste de Xiamen, y fue acusada de asesinato, robo y secuestro, según las autoridades chinas.

El lunes, Lao le dijo a la corte que había estado «viviendo en la oscuridad» durante las últimas dos décadas. Agregó que «finalmente puede dormir en paz» y ya no vive con el temor de ser atrapada por la Policía, según el Beijing Youth Daily.

Zhu Dahong, la esposa de una de las víctimas de Laos, dijo que era «difícil aceptar tal disculpa», informó Beijing Youth Daily.

«El dolor que sufrimos en las últimas dos décadas no se puede borrar con una disculpa», dijo Zhu.

— Información adicional de la oficina de Beijing de CNN

13 oct 2012

Gesche Gottfried


Gesche Margarethe Gottfried1 o Gesche Margarethe Timm, por su nombre de soltera, (16 de marzo de 1785 en Bremen - f. 21 de abril de 1831, íd.), popularmente conocida como «el ángel de la muerte de Bremen» o «el ángel caído de Bremen», fue una asesina en serie alemana que entre 1813 y 1827 asesinó en a 15 personas, todas ellas familiares y amigos cercanos, entre los que se encuentran sus dos padres, su único hermano y tres de sus hijos, en Bremen y a una persona en Hannover. A todos los envenenó con arsénico.

Gottfried nació en el seno de una familia pobre, fue hermana gemela de un varón, Johann Timm Jr. Sus padres, Johann Timm y Gesche M. Timm, siempre tuvieron una clara preferencia por su hermano. En realidad, hasta la fecha no se sabe a ciencia cierta qué es lo que llevó a Gottfried a cometer sus crímenes, pero la carencia afectiva que vivió durante su infancia y, en sí, su modus operandi hacen suponer que sufría de síndrome de Münchhausen por poder, trastorno muy común entre las mujeres asesinas en serie, como móvil de sus crímenes. 

Usaba un raticida llamado «grasa de ratas» —en alemán, «Mäusebutter», muy común en la época—, que consistía en pequeñas hojuelas de arsénico mezcladas en grasa animal. Le suministraba pequeñas dosis a sus víctimas en la comida; con el tiempo estás comenzaban a enfermar, y Gottfried «amable, desinteresada y resignadamente» se ofrecía a cuidar de ellos durante su convalecencia, tiempo que aprovechaba para seguir intoxicándolos. Durante el tiempo que duró su actividad criminal, Gesche Gottfried fue considerada una ciudadana modelo y fue muy querida en su comunidad, más aún después de las constantes perdidas familiares que sufrió; parecía que a la amable, cándida y bondadosa Gesche la perseguía una «nube de infortunio». Sus vecinos, conmovidos por el ahínco y la resignación con que cuidaba no sólo sus familiares, sino también a sus amigos enfermos, comenzaron a llamarla «el ángel de Bremen». 

Guillermina Rumpff, duodécima víctima de Gesche, antes de morir le confió a su médico ciertas sospechas que tenía: había descubierto «pequeñas y extrañas cuentas de color blanco» dentro de un platillo que Gottfried le había preparado. Le entregó dichas cuentas a su médico, el doctor Luce, quien, por cierto, ya había atendido a varias de las víctimas anteriores.

Luce determinó que se trataba de arsénico y alertó a las autoridades, pero para entonces Gottfried ya se había cobrado otras dos víctimas, Elisa y Beta Schmidt, y se había trasladado a Hannover, donde se encontraba marchitando la vida de su última víctima, Frederic Little. Fue la noche del 16 de marzo de 1828, día de su 43º cumpleaños, cuando fue arrestada. 

Fue condenada a pena de muerte; la pena se cumplió el 21 de abril de 1831, en la guillotina. Fue la última ejecución pública en la historia de Bremen. Del rostro del cadáver de Gottfried se tomó un molde de cera para estudiar los patrones faciales de las mujeres criminales. Esto se halla dentro del campo de estudio de la ahora ya obsoleta frenología.

Anjette Lyles

Aunque el principal ingrediente del veneno de hormigas es arsénico, también contiene un agente edulcorante que no necesariamente se destaca por su extraño sabor en el jugo de frutas. Max Haines Anjette Donovan no era la típica chica sureña. Dejó los bebedizos de menta y la madreselva a otras almas más románticas. Lo suyo era conseguir dinero contante y sonante, punto.

En 1947, cuando era una florecilla de 21 años, contrajo nupcias con Ben F. Lyles, quien, junto con su madre viuda, administraba un próspero restaurante en Macon, Georgia. Durante los cuatro años que duraría su unión, los Lyles fueron bendecidos con dos hijas, Marcia y Carla. Anjette creía firmemente en los seguros de vida. Insistió en que Ben, quien tenía derecho al seguro de los veteranos, complementara su protección con una póliza privada. Algo bueno.

En 1951, Ben se quejó de fuertes dolores en el estómago. Permaneció enfermo por varias semanas, hasta que su estado se agravó al punto de que lo llevaron de emergencia al hospital. Tras una dolorosa agonía, sucumbió el 25 de enero de 1952. Anjette estuvo a su lado sumida en una gran pena. Afortunadamente, su pena se vio mitigada con los 9.300 dólares procedentes de la póliza del seguro de veteranos de Ben. 

También tenía la póliza privada, por la cual la desconsolada viuda recibió 3.000 dólares en efectivo y 150 dólares mensuales hasta que se casara de nuevo. Bajo los términos de esta póliza, también recibiría 94 dólares mensuales para la manutención de sus dos hijas. Después de la inoportuna muerte de su esposo, Anjette mantuvo buenas relaciones con su suegra. El restaurante fue vendido, aunque ella lo compró en 1955. Le pareció que el nombre Restaurante de Anjette sonaba muy bien. Un buen día, un atractivo hombre entró por la puerta principal y las ideas de Anjette de hacer negocios salieron por la ventana. Su nombre era Joseph Neal Gabbert. Joe, piloto de aerolínea, medía más de 1,80 metros, pesaba unos 90 kilos y tenía todo lo que necesitaba una briosa viuda para hacer que su corazón latiera más rápidamente. Sesenta días después de su primer encuentro, Anjette se convirtió en la señora de Joseph Gabbert. Joe duró sólo cinco meses. 

Fue repentino. Ingresó al hospital dos meses después de su boda para una operación menor. La leal y valiente Anjette estaba constantemente a su lado. Insistió en darle una variedad de jugos de frutas que había traído de casa. Pese a sus preocupaciones por su bienestar, Joe, de alguna manera, contrajo una enfermedad extremadamente grave mientras estaba en el hospital. Sabemos que era algo grave porque falleció el 2 de diciembre de 1955. Joe era un veterano cuya vida estaba cubierta por un seguro del gobierno, gracias al cual Anjette recibió 10.991 dólares. Luego se supo que ella había instado a Joe a suscribir una póliza adicional de vida por 10.000 dólares, suma que, por supuesto, también cobró. Durante 14 meses, Anjette se mantuvo ocupada administrando su restaurante. Ocasio-nalmente hablaba sobre su primer esposo, Ben, y la madre de éste, con la cual aún se mostraba amistosa. Anjette, por motivos que sólo ella conocía, dejó que se supiera que nunca había simpatizado mucho con su suegra. Las amistades tomaron esto con cierto escepticismo. Después de todo, quién no ha reñido con su suegra en algún momento. Han debido tomar a Anjette más seriamente. 

La señora Lyles comió en el restaurante de su nuera un día de agosto de 1957. Ese mismo día fue trasladada de emergencia al hospital. Para finales de septiembre había muerto. Anjette y sus dos hijas recibieron en herencia dos terceras partes del patrimonio de la señora Lyles. Siete meses después, la hija mayor de Anjette, Marcia, de 9 años, bebió un poco de jugo de frutas en el restaurante de su madre. Enfermó violentamente y la llevaron al hospital. Un mes después agonizaba. Por supuesto, la parte de las posesiones de la señora Lyles que había recibido Marcia pasaron a manos de Anjette. Si usted ha sacado la cuenta, son dos esposos, una suegra y una hija. 

Todas las muertes fueron atendidas por médicos y todas se atribuyeron a causas naturales. No se realizaron autopsias y nadie era sospechoso. Es decir, hasta que Marcia se enfermó. Una cocinera del restaurante de Anjette escribió una nota anónima a la señora W. J. Bagley, hermana del difunto Ben Lyles. Ella la reenvió al médico forense del condado de Macon. Este la pasó a la policía. Luego de tantos rodeos, la cocinera, identificada luego como Carrie Jackson, dejó al descubierto las diabólicas maquinaciones de Anjette Lyles. La policía se tomó la carta seriamente. 

En una parte ésta rezaba: "Por favor, vengan de inmediato. La pequeña Marcia está recibiendo las mismas dosis que los demás". Antes de que la policía pudiera comenzar sus investigaciones, Marcia falleció. Se realizó una autopsia del cuerpo. Las pruebas indicaron que la niña había muerto por grandes cantidades de arsénico. Mientras profundizaban las pesquisas, los detectives descubrieron que Anjette había obtenido una ganancia financiera de las cuatro muertes en su familia. También se enteraron de que el día en que la señora Lyles enfermó, Anjette había sido vista en su restaurante con una botella de veneno de hormigas que guardaba en su bolso de mano. Cuando fueron interrogados, otros señalaron que el nefasto bolso estaba a su lado cuando llevó jugo de frutas al hospital para su hija. 

Cuando lo sometieron a un examen, se encontró que el testamento de la señora Lyles había sido falsificado. Ya era suficiente. Los cadáveres de los dos esposos de Anjette y su suegra fueron exhumados. Los tres habían muerto por envenenamiento con arsénico. Había preguntas que responder. ¿Cómo fue posible que todos los médicos que habían examinado a las cuatro víctimas no sospecharan de envenenamiento con arsénico? El doctor Richard Ford, profesor de medicina forense de la Escuela de Medicina de Harvard, explicó que el arsénico produce síntomas similares a los de un gran número de enfermedades. Sin una sospecha previa, es posible, aunque no probable, llegar a un diagnóstico equivocado. ¿Por qué ninguna de las cuatro víctimas reaccionó ante el sabor del arsénico en sus bebidas? Evidentemente, aunque el principal ingrediente del veneno de hormigas es arsénico, también contiene un agente edulcorante que no necesariamente se destaca por su extraño sabor en el jugo de frutas. Anjette fue arrestada y acusada del asesinato de su hija. Juró que era inocente. 

En una inspección de su casa se encontró el bolso negro, que contenía seis botellas de veneno de hormigas, suficiente para matar a 15 personas. El juicio de Anjette por el asesinato de su hija comenzó en Macon el 6 de octubre de 1958. Bautizada la Viuda Negra por la prensa, la señora, ahora de 33 años y prematuramente encanecida, había engordado en la cárcel. 

Escuchó atentamente mientras su cocinera Carrie Jackson relataba cómo escribió la nota que inició la investigación. Había visto a Anjette llevar veneno de hormigas y jugo de frutas al lavabo del restaurante y salir para darle jugo de frutas a su hija. El jurado, conformado sólo por hombres, tardó apenas una hora 30 minutos para encontrar culpable a Anjette. 

La condenaron a morir en la silla eléctrica de Georgia, pero su sentencia nunca se ejecutaría. Mientras esperaba a que fijaran la fecha de su cita con la muerte, la declararon mentalmente incompetente y la internaron en el hospital del estado en Milled-geville, Georgia. Permaneció en la institución durante 19 años hasta que murió el 5 de diciembre de 1977 por causas naturales.

21 mar 2012

Amy Duggan Archer-Gilligan


"Sister" Amy Duggan Archer-Gilligan (1868-1962) fue una propietaria de un hogar de ancianos en Windsor, Connecticut y asesina serial que sistemáticamente asesinó al menos cinco personas por envenenamiento; una de esas personas fue su segundo esposo, Michael Gilligan, y el resto eran residentes de su hogar de ancianos. Es posible que estuviera involucrada en más muertes; las autoridades encontraron 48 muertes totales en sus casas de ancianos.


Entre 1907 y 1917, habían 60 muertes en el hogar Archer. Los familiares de sus clientes habían sospechado, ya que marcó un gran número de sus residentes que fallecían. Sólo 12 habían muerto entre 1907 y 1910. 48 habían muerto entre 1911 y 1916. Entre ellos estaba Franklin R. Andrews, un hombre aparentemente sano. En la mañana del 29 de mayo de 1914, Andrews estaba haciendo jardinería en el hogar Archer. Su salud de repente colapsó en un día. Había muerto en la tarde. La causa oficial de muerte fue úlcera gástrica. Su hermana Nellie Pierce heredó sus papeles personales. Pronto se dio cuenta en ocasiones donde Archer-Gilligan presionaba a Andrew por dinero. Los clientes de Archer-Gilligan mostraban un patrón de morir poco después de darle a su cuidadora grandes sumas de dinero.



Mientras las muertes continuaban, Pierce informó sus sospechas a la fiscalía local, que en su mayoría no le hizo caso. Pierce luego llevó su historia a Hartford Courant, un periódico. El 9 de mayo de 1916, fue publicado. Unos meses después, la policía comenzó seriamente a investigar el caso. La investigación tomó casi un año en completarse, pero los resultados eran interesantes. Los cuerpos de Gilligan, Andrew y otros tres residentes habían sido exhumados. Los cinco habían muerto por envenenamiento, por el arsénico o estricnina. Los comerciantes locales fueron capaces de dar testimonio que Archer-Gilligan había estado comprando grandes cantidades de arsénico, supuestamente para "matar ratas."



Archer-Gilligan fue arrestada y juzgada por asesinato, inicialmente por cinco cargos, en última instancia, su abogado logró que los cargos se reducieran a un solo cargo. El 18 de junio de 1917, un jurado la encontró culpable, y fue sentenciada a muerte. Se le dio un nuevo juicio en 1919. Se delcaró locura, mientras que Mary Archer testificó que su madre era adicta a la morfina. Archer-Gilligan fue declarada culpable de asesinato en segundo grado y fue sentenciada a cadena perpetua.



En 1924, Archer-Gilligan fue declarada mentalmente incapacitada y fue trasladada al Hospital Connecticut para enfermos mentales en Middletown, donde permaneció hasta su muerte, el 23 de abril de 1962....

30 nov 2011

Juana Barraza Samperio


Juana Barraza, cuenta con conocimientos de enfermeria, nació en la ciudad de Puebla en 1954, dedicada también en algunas ocasiones a la lucha libre (bajo el seudónimo de "La Dama del Silencio") o a la venta de rosetas de maíz afuera de la arena de lucha, y supuesta adoradora de la Santa Muerte; cometió varios homicidios en el área metropolitana de la Ciudad de México desde los años 90 del siglo XX hasta principios del año 2006. Barraza se ha transformado en uno de los casos más interesantes dentro de la historia criminal en México, ya que durante muchos años se mantuvo la comisión de sus crímenes sin ser capturada, y por la semejanza de su modus operandi con el de famosos asesinos en serie de otros países, como El Monstruo de Montmartre.

El primer asesinato atribuido a la mataviejitas fue cometido a fines de los años 90 aún cuando la serie de asesinatos comenzó presuntamente el 17 de noviembre de 2003. Se ha estimado que el número total de sus víctimas es de entre 42 y 48. El 31 de Marzo del 2008 el juez 67 de lo penal, con sede en Santa Martha Acatiltla dictó sentencia en contra, al otorgarle 759 años y 17 días de prisión por 17 homicidios y 12 robos cometidos en agravio de personas de la tercera edad. Si continúa viva a la edad de 100 años, podrá disponer de su libertad en el 2056.

Todas la víctimas de la asesina eran mujeres adultas mayores (ancianas), quienes en su mayoría vivían solas. Las muertes eran provocadas por golpes, heridas de armas punzocortantes o estrangulación, con robos materiales a las víctimas inmediatamente después de ser asesinadas. En casos aislados, se encontró evidencia de abuso sexual en las víctimas.

En el transcurso de las actividades criminales de la mataviejitas, las autoridades policiacas fueron duramente criticadas por los medios de comunicación puesto que, todavía a finales del 2005, asumían un "sensacionalismo mediático" respecto a un asesino en serie. Asimismo, se criticó el hecho de que el asesino era buscado, tal vez inútilmente, entre las prostitutas y/o travestis de la Ciudad de México. De hecho, durante la cacería de la asesina, Bernardo Bátiz, entonces Procurador de Justicia de la Ciudad de México, había indicado que 'el Mataviejitas' era 'brillantemente listo' (creyéndose hasta ese momento que se trataba de un hombre y no de una mujer) que cometía sus crímenes después de un corto período durante el cual se ganaba la confianza de sus víctimas. Los oficiales que investigaban el modus operandi del asesino sospecharon que el o la 'mataviejitas' se presentaba ante sus víctimas como trabajador social del gobierno (enfermera), ofreciendo programas de beneficencia para personas de la tercera edad.

4 nov 2011

Phoolan Devi



Phoolan Devi, conocida como “La Reina de los Ladrones” en la India, nació en 1963 en el seno de la subcasta mallah, una de las más bajas del país. A los 11 años, Phoolan fue entregada como esposa a un hombre que tenía 20 años más que ella y quien abusó de la chica hasta que ella escapó y trató de volver con su familia, pero estos la rechazaron y la acusaron de robo, por lo que fue llevada a prisión, donde fue violada repetidamente.

Tras su estancia en la cárcel, sobrevivió llevando a cabo pequeños robos y pronto fue acogida en una cuadrilla de bandoleros y ladrones de caminos, comandada por Vikram, con quien se casó. Poco tiempo después, asaltó la aldea de su ex-marido, asesinándolo y exhibiendo su cadáver públicamente. Siguieron asaltando aldeas, donde capturaban a los hombres más ricos y pedían rescate por su liberación, pero frecuentemente los mataba la misma Devi.

La cuadrilla de Vikram fue atacada y él resultó muerto. Phoolan fue secuestrada y violada nuevamente, pero consiguió escapar. Reorganizó la banda y la crueldad y cuantía de los crímenes se incrementó, vengándose de pasada de quienes habían atacado a su grupo original, una matanza donde Phoolan no dejó vivo a nadie

En 1983 el gobierno hindú llegó a un acuerdo con Devi y esta se entregó a las autoridades. Pasó 11 años en la cárcel acusada de 48 crímenes pero al salir, en 1994, comenzó una intensa actividad política que la colocó en un escaño del parlamento hindú desde 1996 al 2001, año en que fue asesinada a tiros fuera de su residencia en Nueva Delhi.

Se desconoce el número de personas que asesinó Phoolan Devi, pero el conteo más modesto es de 20 y hay quienes piensan que quitó la vida a más de un centenar de personas.

11 jul 2011

Junko Ogata



Junko Ogata tenia 43 años cuando fue capturada, esposa de el asesino (supuestamente en serie) Futoshi Matsunaga, que en la década de los años 90’s aterrorizaron al Japón, ambos asesinaron a 7 personas, incluyendo dos niños entre 1996 y 1998. La policía japonesa, encontró evidencias de los crímenes en 2002 pero nunca encontró evidencias de los restos, algo que no importa ya que las otras evidencias eran suficientes como para condenar a ambos a la pena de muerte, en la horca, el 28 de septiembre de 2005, El tribunal intentó condenarlos a la pena de muerte por seis asesinatos, y la muerte de el padre de Junko padre (que después de torturarlo murió y el jurado termino por considerado como homicidio) se les quito la pena de muerte.
Luego de asesinar a cinco de los parientes de Ogata, incluida su madre, en un apartamento de la pareja comparte con la familia Ogata en un período de siete meses que finaliza en junio de 1998, según una sentencia del tribunal inferior en septiembre de 2005.

Cuando se agotó el dinero o la pareja que teme ser descubierto, la víctima fue asesinada, y el cadáver fue desmembrado y arrojado al mar, dijo el tribunal, tomando nota de varias de las víctimas se vieron obligados a pedir prestado enormes sumas de dinero antes de que se muertos.

Algunas de las víctimas recibieron la orden de tomar parte en las matanzas y desmembramiento de los cuerpos antes de que ellos mismos fueron asesinados, según el tribunal.

La pareja también fueron responsables de la muerte de su padre Ogata, quien murió de las lesiones infligidas por la pareja, el juez termino diciendo que sus crímenes habían sido "los tratos crueles, inhumanos y retorcidos".

13 abr 2011

Bella Gunnes


Bella Gunnes nació en 1859 en Trondhjem, Noruega, dónde vivió hasta el año 1883, fue este año cuando se marcha con 24 años a Chicago invitada por su hermana en busca de una vida mejor. Al poco tiempo se casó con Mads Sorenson un hombre conservador y muy trabajador impaciente por formar una familia y tener hijos, pero no pudieron tenerlos y decidieron adoptar a Jennie, mirtos y Lucy.
Llevaban una vida feliz y normal hasta que empezaron a tener problemas económicos, fue entonces cuando en 1900 su marido Mads Sorenson murió por causas misteriosas, el único síntoma que se le notó fue un lígero dolor en el pecho la noche antes de su muerte. En la partida de defunción los doctores redactaron que murió por un ataque al corazón. Todos los problemas económicos que la viuda había tenido se resolvieron cuando cobró cerca de 8000$ de la póliza de vida de su marido, una enorme suma de dinero para la época. Además vende la granja dónde residían. Con esa honorable cantidad, Belle se agencia una pensión, con tan mala suerte que se incendia al poco tiempo, dejando a la ´pobre´ viuda con el único consuelo de la póliza de seguros que había tomado la precaución de contratar. Lejos de mostrar resentimiento alguno, con una iniciativa digna de admiración, invierte todo el dinero en una pastelería, negocio próspero... hasta que de nuevo el fuego lo consume en una sola noche. Como la compañía aseguradora estaba sospechando que los incendios fuesen provocados, la viuda cambia de aires y decide instalarse en el Este. Se va a Indiana, en dónde se casa por segunda vez con el hombre que le cedería su apellido: Peter Gunness.
Como no es de extrañar en los matrimonios dónde anda de por medio una "viuda negra", Peter no vivió mucho tiempo después de casado. Sufrió un extraño contratiempo al resbalar "accidentalmente" en un estanque y propinarse un golpe mortal en la cabeza. La viuda Gunness no pudo sino disfrutar del dinero del seguro de su marido. Después de ésta "tragedia" y cansada de estafar las aseguradoras con los incendios, decide probar otros métodos para conseguir dinero fácilmente, como poner anuncios en la sección de contactos de los periódicos. El matrimonio sí que podía llegar a ser dinero fácil, ya lo había comprobado... "Viuda rica, atractiva, joven, propietaria de una granja, desea entrar en contacto con caballero acomodado de gustos cultivados con el objeto de contraer matrimonio". A este anuncio contestaron cantidad de pretendientes, y finalmente, entre la gran variedad de cartas que recibió en respuesta, seleccionó algunos que le parecieron más adecuados. Les envió a cada uno una carta idéntica en tono abiertamente comercial describiéndole sus posesiones: "Su respuesta me ha llenado de alegría, pues tengo la seguridad de que es el hombre ideal para mí. Estoy convencida de que sabrá hacer que tanto yo como mis niños seamos felices, y que puedo confiarle cuanto poseo en este mundo. Pero voy a ser sincera con usted y le describiré mi situación actual. No debe haber engaños ni disimulos por cualquiera de las dos partes. En la granja hay setenta y cinco acres de tierra y la cosecha es muy variada. Todo esto ya está casi pagado. Tengo tres hijos pequeños, dos niñas y un niño. Perdí a mi esposo en un accidente hace cinco años... y he descubierto que ocuparme de la granja y cuidar de los niños queda más allá de mis fuerzas. Mi idea es encontrar un compañero a quién pueda confiárselo todo... He decidido que cada candidato que ha merecido mi consideración favorable debe hacer un depósito satisfactorio en efectivo o acciones. Creo que es la mejor forma de mantener alejados a los timadores que siempre andan buscando una oportunidad de ganar dinero fácil. Valgo un mínimo de 20.000 dólares, y si usted puede traer consigo la suma de 5.000 dólares para demostrar que se toma el asunto en serio, hablaremos del futuro." No se sabe a ciencia cierta cuantos hombres respondieron a las cartas y llamaron a la puerta de Belle, aunque se estiman más de catorce, pero lo que sí es seguro es que ninguno de ellos vivió para contarlo. Este juego mortal iba de maravilla para la viuda Gunness, hasta que un descuido acabó con todo. A pesar de que trataba de elegir siempre aquellos candidatos que no tuviesen amigos íntimos o familia, cuando contactó con Andrew Holdgren no se dio cuenta que éste tenía un hermano, por encima, muy curioso... Habían pasado varios meses desde que Andrew se había marchado hacia Indiana, y como éste todavía no había dado señales de vida su hermano decidió escribir una carta a Belle, la "prometida", pidiéndole alguna noticia. En respuesta obtuvo una carta desesperada de la mujer: "Haría cualquier cosa por encontrarle. Salió de mi casa un día de enero y daba la impresión de ser muy feliz, pero no he vuelto a verle desde entonces... iría hasta el fin del mundo para reunirme con él..." 

El 28 de abril de 1908 la mala suerte llamó de nuevo a la puerta de la mujer. Un gran fuego hizo arder la granja hasta los cimientos... y el misterio de todo es que ella no vivió para contarlo.
Cuando llegó la policía encontró cuatro cuerpos calcinados: el mayor fue identificado como perteneciente a Belle, y los tres pequeños, a sus hijos. Un mes después comparecía ante un jurado por cuatro cargos de asesinato e incendio premeditado Roy Lamphere, uno de los amantes de Belle, y empleado ocasional en las tareas de la granja. Finalmente sólo fue acusado por el incendio, y pasó 21 años en prisión. Mientras, los investigadores continuaron su tarea en la granja. A los pocos días hallaron el cuerpo desmembrado de Andrew Holdgren envuelto en una tela más nueve cadáveres más, todos ellos despedazados y envueltos en sus respectivas telas. Lo cierto es que los crímenes aportaron numerosos quebraderos de cabeza a las autoridades. Nunca pudieron desvelar el enigma de los crímenes... ¿Quién era el verdadero asesino, Belle Gunness o Roy Lamphere? ¿Estaba realmente muerta la viuda o había escapado al incendio?.
Por si esas dudas fuesen poco, la policía cometió un grave error por el que fue criticada durante mucho tiempo: en una ocasión detuvieron erróneamente a dos mujeres inocentes en un tren, creyendo que eran Belle y su madre. Años más tarde, mientras miles de curiosos seguían visitando la granja como si de un espectáculo morboso se tratase, el amante de Belle acusado de incendio confesó los crímenes de la viuda y cómo él mismo le había ayudado a ocultar varios cadáveres. También reveló que el cuerpo calcinado que creían que correspondía al de Belle Gunness, en realidad no pertenecía a ella, sino al de una vagabunda que había sido atraída a la granja.
No obstante, hoy en día gracias a la medicina y a la antropología forense sí se sabe a ciencia cierta que el cadáver pertenecía a Belle. Pero entonces, ¿Por qué habría mentido el hombre? ¿Qué otras mentiras habrá contado a la policía? ¿Realmente provocó el acusado el terrible incendio?, ¿Para que? ¿Lo habrá provocado Belle Gunness para suicidarse dentro o querría haber hecho una tentativa de fraude a una compañía para cobrar otro seguro?... quien sabe...

10 mar 2011

Dorothea Puente






Esta abuelita, nacio el 9 de enero de 1929, en San Bernardino California, Estados Unidos, vivio en México y se regreso a USA...

La escena no podía ser más idílica. Una viuda encantadora, enamorada de su jardín, acoge a mendigos, alcohólicos y ancianos desamparados en su casa de Sacramento. Les alquila una habitación por un puñado de dólares. Parece una estampa casi navideña, pero no lo es. A los pocos días, sus huéspedes desaparecen sin dejar rastro. Nadie les echa en falta, al fin y al cabo se trata sólo de desarrapados.

Un buen día, la desaparición de un alcohólico levanta las sospechas de una trabajadora de los servicios sociales. Dorothea le había contado que el viejo en cuestión se había vuelto a México, pero ella no lo creyó; algo en la versión de la viuda despertó sus sospechas. Cuando volvió a la pensión, que ya tenía fama de clandestina, lo hizo junto a dos policías.

Entonces, ocurrió algo que no podía faltar en el guión de esta bien tramada película. Un inquilino entregó a unos de los agentes una nota en la que se leía: “La señorita Puente nos ha pedido que mintamos”. A los cuatro días, los policías volvieron con una orden de registro y una autorización judicial para cavar en el jardín. Encontraron los cuerpos de los desaparecidos. La que no estaba era Dorothea, que había huido. Estuvo en busca y captura una semana. La detuvieron en Los Ángeles. El fiscal acusó a la anciana de avariciosa y manipuladora, y de haber asesinado a sus víctimas a sangre fría para quedarse con su dinero. La doña enveneno a las victimas y le dieron 2 cadenas perpetuas por el asesinato de 9 personas.

Esta hermosa abuelita, sigue recluida en un penal en California

11 feb 2011

Aileen Wuornos



Aileen Carol Wuornos (nacida el 29 de febrero de 1956 y muere el 9 de octubre de 2002) fue una asesina en serie condenada a muerte por el estado de Florida en 1992. Wuornos admitió haber matado a siete hombres en incidentes separados; todos ellos, afirmó, la violaron (o intentaron hacerlo) mientras trabajaba como prostituta,.

Entre diciembre 1989 y de septiembre de 1990, aparecieron los cuerpos de varios hombres asesinados a lo largo de las carreteras de la Florida norte y central. Fueron determinantes las pruebas contra Aileen, pues sus huellas dactilares aparecieron en las pertenencias de Mallory y de Antonio que habían sido empeñadas cerca de la playa de Daytonay. Ella dejó como referencia en la tienda de empeños su nombre real en las tarjetas de registro de los objetos, esta prueba fue lo que dio con nuestra amiga.

Aileen confesó el asesinato de los seis hombres, alegando que éstos abusaron sexualmente con fuerza cuando trabajaba como prostituta de la carretera, por ello los mató en defensa propia. La sentencia del juicio la condenaba a muerte. Cabe señalar que dos semanas después de su detención, Aileen y su abogado ya habían vendido las derechos de su historia para llevarla al cine.
Richard Mallory, 51 años, dueño de una tienda de electrónica de Clearwater. El 1 de diciembre 1989, un diputado del condado de Volusia descubrió el vehículo abandonado de Richard Mallory. Su cuerpo fue encontrado el 13 de diciembre, a varias millas en una zona de selva. Mallory había sido tiroteado, pero dos balas al pulmón izquierdo fueron las que le causaron su muerte. David, 43 años, trabajador de la construcción del jardín del invierno, su cuerpo fue encontrado el 1 de junio de 1990, a lo largo de la carretera 19 en el condado de la fruta cítrica. Su cuerpo estaba desnudo con seis balas en el torso. Charles Carskaddon, 40 años, temporero del rodeo, su cuerpo se encontró el 6 de junio de 1990, en el condado de Pasco. El forense encontró nueve balas de calibre pequeño en su pecho y abdomen.

Troy Burress, 50 años, vendedor de salchichas de Ocala, desapareció el 31 de julio de 1990. El 4 de agosto de 1990 la policía encontró el cuerpo en una zona de selva en el condado de Marion. El cuerpo estaba en avanzado estado de descomposición pero se evidenciaba que había muerto por dos balazos.

Charles "Dick" Humphreys, 56 años, jubilado de la fuerza aérea, su cuerpo apareció en el condado de Marion el 12 de septiembre de 1990 con seis balas en la cabeza y el torso. Walter Jeno Antonio, 62 años, su cuerpo se encontró el 19 de noviembre de 1990 cerca de un camino del condado de Dixie. Su cuerpo estaba mediodesnudo, y le habían tiroteado cuatro veces en la nuca y cabeza. Peter Siems, 65 años. En junio de 1990, Peter Siems salió de Florida, dirigiéndose hacia Nueva Jersey.

La policía encontró su coche el 4 de julio de 1990. Los testigos identificaron a Tyria Moore y Aileen Wuornos como las dos personas vistas el dejar el coche donde fue encontrado en última instancia. Una impresión de la palma de la mano en la puerta del coche condució a inculpar a Aileen. El cuerpo de Siems nunca apareció.

Aileen fue sentenciada a la pena de muerte, espero en el famoso Corredor de la Muerte hasts que le dieron la inyección letal el 9 de octubre de 2002.

Sus últimas palabras fueron "Yo sólo quiero decir que estoy navegando con el Rock y regresaré como en el Día de la Independencia con Jesús el 6 de junio, al igual que en la película, grandes naves nodrizas y todo. Regresaré."

La película más famosa sobre ella es "Monster" con C. Theron

9 feb 2011

Leonarda Cianciulli


Asesina en serie Italiana, mejor conocida como la “Jabonera de Correggio”, nació en Irpinia, centro-sur de Italia, en 1893, producto de una violación, su madre la odiaba, y Leonarda paso un infierno en su infancia por eso, intento suicidarse dos veces aun siendo una niña, se caso en 1914 con un empleado de la oficina postal, pero sus padres no aceptaron y su madre la maldijo, por que tenían pensado casarla con otro hombre o sea su primo , se mudaron a un pequeño poblado llamado Lariano en Alta Irpinia y en 1930, tras un terremoto que sacudió pueblo y destruye la casa donde vivían.

Leonarda aprovecha y se muda a Coerrggio, Leonarda tuvo 17 embarazos, ahí pierde a 3 hijos en un “aborto involuntario”, 10 hijos más mueren durante sus niñes, y solo le quedan 4 hijos, a los cuales los cuida como a su sombra. Sin embargo, sigue siendo atormentado por pesadillas, literalmente, ser perseguida por la terrible maldición de su madre que tanto la odiaba, hasta que un día no aparece en el sueño donde alguien le dice que, para aliviar, debemos sacrificarnos por las numerosas víctimas que son sus los niños.

Entre 1939 y 1940 Leonarda Cianciulli mató a tres mujeres para hacerlas jabón, a la primera que era Faustina Setti, fue drogada con una copa de vino, Leonarda la mato con un hacha, la cortó en 9 pedazos, tiró los pedazos en una olla, añadió siete kilos de sosa cáustica, que había comprado para hacer jabón, y agita la mezcla hasta que el conjunto de piezas disueltos en una espesa y oscura mezcla, que vertió en varios cubos y vaciado en un cercano sépticos tanque.. En cuanto a la sangre en la cuenca, he esperado a que se había coagulado, secado en el horno, y mezclado con harina, azúcar, chocolate, leche y huevos, así como un poco de margarina, amasar todos los ingredientes para terminar haciendo un montón de pasteles y serví té a las señoras que la fueron visitar, aunque ella y su hijo también comieron de esos pastelillos.

Francesca Soavi, quien fue la segunda victima y Virginia Cacioppo ( quien era una soprano medio famosa), les fue igual que a Faustina, la cuñada de Virginia, empezó a sospechar de la desaparición de su cuñada, y fue a la policía, empezaron a investigar y así detuvieron a Leonarda Cianciulli, en su declaración dijo sedujo a las mujeres con promesas de obtener para ellas la eterna juventud.

La intención de Leonarda, en aquellos tiempos de necesidad y escasez de alimentos, era hacer jabón con los cuerpos. Esto lo logró a medias, pues sólo consiguió una espantosa pasta informe y blanda. Por estos escalofriantes crímenes Leonarda Cianciulli fue juzgada cuando se puso fin a la Segunda Guerra Mundial, El tribunal encontró culpable de los crímenes atroces, y la condenó a treinta años de prisión y tres años en un penal de asilo. Murió en el penal de mujeres Pozzuoli el 15 de octubre de 1970 por apoplejía.