Mostrando entradas con la etiqueta Asesinas de Ancianos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Asesinas de Ancianos. Mostrar todas las entradas

30 ene 2018

Narcy Novack



Narcy Novack a cadena perpetua por planear dos asesinatos


Actualizado 19 de diciembre de 2012 12:47 AM

Una historia de asesinatos familiares terminó el lunes cuando Narcy Novack, esposa del heredero del hotel Fontainebleau, Ben Novack Jr., fue sentenciada a cadena perpetua.

Tres años después que ella y su hermano, Cristóbal Véliz, planearan y ayudaran a ejecutar a Ben Novack y a la madre de éste, Bernice, los asesinos convictos, que se mantuvieron leales el uno hacia el otro a todo lo largo del juicio, dejaron en claro que sus lazos familiares no se extenderían a la prisión. Cristóbal también fue sentenciado el lunes a cadena perpetua.

Cada uno culpó al otro de organizar los asesinatos, y sus abogados les pidieron por separado al juez por clemencia, al alegar que eran menos culpables porque el otro hermano era el que manejaba los hilos.

Pero el juez de distrito federal Kenneth M. Karas no se dejó inflenciar, al calificar a los crímenes de “viles”. La ex bailarina nudista de Hialeah, de 56 años, no asistió a la sentencia, algo que Karas calificó de “un acto final de cobardía”, de acuerdo con los que estuvieron presentes en la corte.


Novack, quien ordenó a los sicarios que le sacaran los ojos a su esposo, ahora verá poco más que el interior de una prisión federal. Ella pasará el resto de sus días en un mono amarillo y tenis, y dormirá en un catre de la prisión. Conocida como una persona a la que le gustaba despertarse tarde, Novack se verá obligada ahora a levantarse todos los días al amanecer para hacer tareas como limpiar los pisos o pelar papas.

Su nueva vida estará lejos de sus días en el jet set, en que bebía champaña y tenía criados para que le cocinaran y le limpiaran.

Con su condena, Narcy Novack pierde todos los derechos al botín que esperaba reclamar después de los asesinatos. Aunque ella estaba designada como la única beneficiaria de una fortuna estimada en $10 millones, bajo el Estatuto de Asesinos de la Florida ahora pierde todos los derechos a su fortuna y Karas también ordenó que se confiscaran todos sus bienes personales.

Novack y su hermano, ambos nativos de Ecuador, fueron encontrados culpables en junio de planear el asesinato del 12 de julio del 2009 de su esposo de 53 años de edad, hijo del fallecido Ben Novack Sr., quien construyó el hotel Fontainebleau en Miami Beach. Narcy Novack creyó que su esposo la iba a dejar por otra mujer, por lo que quedaría con sólo una parte de su fortuna.

Bajo el testamento de Ben Novack Jr., su madre, si hubiera vivido, hubiera sido nombrada como encargada de la fortuna y recibiría $200,000 en efectivo más $2,500 mensuales. Aunque Narcy Novack recibiría el balance de la propiedad de su esposo y dinero, como encargada, Bernice Novack, de 86 años, habría ejercido un gran control y es probable que le hubiera hecho la vida difícil a su nuera, a quien acusó en una ocasión de tratar de envenenarla.

Howard Tanner, el abogado de Novack, alegó que su clienta debería ser sentenciada a 27 años, en vez de cadena perpetua, al alegar que su hermano planeó el asesinato de su suegra. Como hizo durante el juicio, Véliz alegó que la hija de Narcy, May Abad, planeó las muertes, una acusación que los fiscales desecharon hace años.

Al sentenciar a los hermanos, Karas habló sobre una carta que recibió de Doug Reynolds, uno de los vecinos de Bernice Novack. Reynolds destacó que si Novack recibía 27 años, como sugirió su abogado, ella vería la libertad cuando estuviera a mediados de sus 80, una edad semejante a la que Bernice Novack tenía cuando ella le quitó la vida. Karas agregó que sería una injusticia si los asesinos de Bernice Novack fueran capaces de vivir su vida en libertad cuando Bernice no pudo hacerlo.

“Creo que la mejor parte de todo es que Bernice obtuvo justicia”, dijo el detective Terence Wilson, el principal investigador.

11 sept 2014

Kimberly McCarthy


27 de Junio, 2013

Pasadas las seis de la tarde, hora local, Kimberly McCarthy se convirtió en el reo número 500 que Texas ejecuta, desde que el Tribunal Supremo reinstaurara la pena capital en Estados Unidos en 1976.

El nombre de esta afroamericana de 52 años es el que figurará en los registros de este trágico récord batido por el Estado más letal de la Unión que acapara el 40% de los 1.336 homicidios legales cometidos en este país desde esa fecha.

McCarthy vio retrasada su ejecución en dos ocasiones este mismo año -29 de enero y 3 de abril-, pero este miércoles ningún recurso de última hora evitó que la mujer recibiera, como estaba previsto, la inyección de pentobarbital, una dosis mortal que paralizó su corazón en una pequeña habitación de paredes color menta de la prisión de Hunstville, Texas.

McCarthy fue condena a muerte en 2002 por haber acuchillado hasta la muerte en 1997 a su vecina, Dorothy Booth, una profesora universitaria de 71 años. McCarthy, entonces, era una adicta al crack y con la excusa de pedir un terrón de azúcar, entró en la casa de Booth, y la apuñaló para robarle varias tarjetas de crédito y su alianza, que le extrajo tras cortarle el dedo.

A lo largo de estos años su culpabilidad nunca se puso en duda, pero sí la debilidad de su defensa inicial y las irregularidades del juicio plagado, según su actual abogada, Maurie Levin, de errores y prejuicios raciales. Booth, la víctima, era blanca. De los 12 miembros del jurado, sólo uno era negro.

“Pese al hecho de que su condena fue el resultado de un proceso infectado por la discriminación y por unos abogados de oficio ineptos, ningún tribunal ha querido revisar esa decisión. Si ella va a ser el emblema de la ejecución número 500 de Texas, el Estado debería estar avergonzado”, ha declarado Levin.

El diario The New York Times, en un editorial publicado a comienzos de esta semana, también advertía de la historia de discriminación que rodea a las ejecuciones en Texas.

“El sistema de pena de muerte de Texas es conocido por su tolerancia con los abogados de oficio inexpertos, los fiscales excesivamente entusiastas y unos prejuicios racistas a la hora de la selección del jurado. El caso de Kimberly McCarthy parece contaminado por los tres lados”, aseguraba el periódico.

Lamentablemente, el número 500 no es la única cifra que ha jalonado la muerte de McCarthy. La rea se ha convertido en la segunda mujer en ser ejecutada en EE UU desde 2010, la decimotercera en la historia de este país, desde que fuera reisntaurada la pena capital en 1976 y la cuarta de Texas.

De acuerdo con el Centro de Información de la Pena de Muerte en la actualidad hay 63 mujeres en el corredor de la muerte, el 2% de los 3.125 condenados a la pena capital del país.

El medio millar de ejecuciones que acumula Texas, desde que en 1982 matara de manera legal a Charlie Brooks, el primer condenado a muerte desde la reinstauración de la pena capital, evidencia el apego a este tipo de sanción en este Estado. Si se cumple con las sentencias previstas, a final de año el Estado igualará el número de reos -506- ejecutados entre 1923 y 1972, cuando el Tribunal Supremo declaró inconstitucional este castigo por considerarlo “cruel y inusual”.

De los 36 Estados en los que existe la pena de muerte, Texas es quien más la aplica, seguido de Virginia, con 410 y Oklahoma, con 104. La cifra de 500 ejecutados ha redoblado las peticiones de los grupos contrarios a la pena de muerte sobre una reflexión al gobernador del Estado, el republicano Rick Perry, sobre la eficacia de esta medida.


“Muchos de los condenados a muerte fueron sentenciados hace décadas y si hubieran sido juzgados ahora se les hubieran impuesto otras penas”, ha indicado a los medios Kristin Houlé, directora de la Coalición de Texas para Abolir la Pena de Muerte. Perry, denegó el indulto a McCarthy, Con su decisión, él también ha entrado en la historia de EE UU al convertirse en el gobernador que más ejecuciones ha autorizado de la historia. Desde que en 2000 asumiera su mandato ha aprobado 261.

15 oct 2012

Encarnación Jimenez


Encarnación Jiménez Moreno, de 38 años de edad y etnia gitana sería conocida como la “mataviejas” por el robo a 20 ancianas que estaban solas en su domicilio y por acabar con la vida de dos de sus víctimas, tras apalearlas, amordazarlas y asfixiarlas.

La vida de Encarnación Jiménez transcurre como la de cualquier ama de casa normal. Esta mujer vive con tres de sus cinco hijos en el barrio de Hortaleza. Su marido trabaja como albañil y ella se dedica a cuidar del domicilio familiar. 

Hasta ahí, una familia madrileña más, pero la realidad es diametralmente opuesta. Detrás de esta vida pública de Encarnación Jiménez se encuentra una de las supuestas ladronas y asesinas más peligrosas y prolíficas que se recuerdan en los últimos años en España. Su forma de trabajar incluye una violencia desmesurada con sus víctimas: destacan palizas por todo el cuerpo, rotura de varios huesos y amenazas de muerte. 

Según la policía, Jiménez espació mucho sus robos. Al principio cometió un asalto cada cuatro o cinco días, pero después, al sentirse segura, los incrementó hasta realizar dos diarios. Los primeros robos y agresiones resultaban inconexos, lo que dificultó, según los investigadores, su detención. Pero conforme aumentaba su autoconfianza se descubrió que utilizaba la línea 5 del metro (Canillejas-Casa de Campo) para desplazarse, lo que puso en jaque a la policía madrileña. Siempre trabajaba de la misma manera. 

Acudía a los edificios más antiguos de barrios donde viven personas mayores. Con la excusa de vender joyas o ropas entraba en los edificios. Subía al último piso y bajaba por las plantas hasta que encontraba a su víctima. Entonces las engatusaba para que abrieran la puerta. A veces simulaba ataques de tos o pedía fuego para fumar. Cuando la anciana abría, le preguntaba si estaba sola y pedía incluso que saliera un familiar para que la asesorara en la eventual compra. Si su víctima decía que estaba sola, comenzaba a actuar. Primero las asestaba un fuerte empujón contra la pared. Las llevaba hasta la última habitación del piso para que no las oyera nadie. En el trayecto, según la versión oficial, les propinaba todo tipo de golpes e insultos. Después dejaba tiradas a sus víctimas en el suelo y las amordazaba con sus propias ropas o con otras que cogía de los armarios de la casa. Antes las sometía a un arduo interrogatorio para saber dónde guardaban las joyas y objetos de valor, incluido el dinero en efectivo. 

En alguna ocasión fracturaba algún miembro de las ancianas, como ocurrió en un asalto en la plaza de Bami (Ciudad Lineal), cuando una octogenaria sufrió fractura abierta de tibia y peroné después de que Jiménez le partiera, supuestamente, la pierna con el canapé de la cama al negarse la víctima a confesar dónde estaban los objetos de valor. El primer crimen lo cometió el 18 de abril, cuando la condenada se abalanzó sobre su víctima María Iribarren Gallues, de 97 años, en el centro de Madrid, a quién amordazó tapándole la boca con el vestido de una muñeca. Tras ello, le ató las manos a la espalda y los pies con prendas de vestir, provocando así su muerte por asfixia. El segundo crimen lo realizó el 8 de julio de 2003, cuando llamó a la puerta de un domicilio asegurando que vendía joyas. Así, entró en el piso y ató a la anciana de pies y manos con una blusa, unos calcetines y un cinturón. 

También le anudó un pantalón de pijama alrededor del cuello, lo que ocasionó su muerte por asfixia. Encarnación amordazaba a las ancianas con ropa que encontraba en la misma casa que asaltaba: con camisones, medias, pañuelos, calcetines, corbatas o cinturones. 

Dos de las mujeres atracadas lograran desatarse y salir a la calle a pedir auxilio cuando la encausada se dedicaba a desvalijar la casa. Sin embargo, como ladrona dejaba bastante que desear, ya que cometió bastantes errores que permitieron la imputación de 20 robos: fumaba siempre varios cigarrillos de la marca Fortuna. Perpetraba los asaltos a cara descubierta y no utilizaba guantes, por lo que ha dejado sus huellas, además de pelos, en casi todos los domicilios. “Con todas las reservas y prudencia, todo hace pensar que se trata de un trastorno antisocial o disocial de la personalidad, lo que antiguamente se conocía como psicópata”, explicaba el jefe del servicio de psiquiatría del hospital de la Princesa (Madrid), el doctor Eduardo García-Camba. 

El especialista destacaba “la frialdad, la reincidencia, la mentira y la agresividad” que utilizaba Jiménez en sus robos. “Dos detalles resultan muy importantes, como son la ausencia del sentimiento de culpabilidad y su comportamiento impulsivo. 

La Audiencia Provincial de Madrid condenó a 137 años de prisión a Encarnación Jiménez Moreno por acabar con la vida de dos ancianas y robar a otras quince en sus viviendas de la capital, en su mayoría en el barrio de Salamanca, entre abril y julio de 2003. 

En la sentencia, el tribunal considera a Encarnación, que sufre una alteración de personalidad grave, autora de un delito de homicidio, quince de robo con violencia en concurso ideal con allanamiento de morada, con la agravante de reincidencia y abuso de superioridad, diez de detención ilegal y ocho de lesiones, entre otros. Según sentencia se la condenó también a pagar 72.000 euros a los herederos de sus víctimas mortales, María Iribarren, de 96 años, y Luisa Trueba, de 64 años, por los daños morales, así como un total de 104.335 euros para las ancianas asaltadas.

10 oct 2012

Panadera Española


El Juzgado de Instrucción de guardia de Mataró (Barcelona) ha decretado el ingreso en prisión provisional sin fianza por dos delitos de homicidio para la panadera de la población acusada de matar a dos ancianas. Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), la presunta homicida fue detenida la semana pasada por su supuesta relación con la muerte de dos ancianas octogenarias cuyos cadáveres fueron encontrados los pasados días 17 y 22 de mayo en Mataró. 

La detenida, que regentaba una panadería situada en la calle Miquel Biada de Mataró, pasó  a disposición del Juzgado de Instrucción número 5 del municipio, que decretó su ingreso en prisión comunicada y sin fianza por dos delitos de homicidio doloso. La mujer regentaba la panadería "La iaia Anita", muy próxima al domicilio en el que residían las víctimas y que fue registrada el pasado viernes por los Mossos d'Esquadra, en presencia de la detenida. 

El juez que investiga el caso ha decretado el secreto de sumario mientras prosiga la instrucción de la causa, que deberá aclarar, entre otros aspectos, el móvil de los crímenes y si la detenida pudo tener relación con la muerte de alguna otra anciana ocurrida recientemente en la población. La primera de las octogenarias presuntamente asesinadas por la detenida fue hallada muerta el pasado 17 de mayo en su domicilio y el cadáver de la segunda fue encontrado a los cinco días, también en su casa. Ante la similitud de ambos crímenes, los Mossos d'Esquadra dirigieron sus pesquisas a averiguar si podrían ser obra de la misma persona y acabaron centrando sus sospechas en la panadera, tras investigar el entorno familiar y social de ambas víctimas. 

Al parecer, la panadera detenida, vecina de Mataró de unos 50 años, se había ganado la confianza de sus víctimas, ya que solía llevarles la compra y otros encargos. 

1 abr 2012

Tiffany Cole



Tifanny nació el 3 de diciembre de 1981, esta mujer acusa de asesinar y secuestar (junto con otras 3 personas) a Carol y Reggie Sumner de 61 años en Jacksonville, Florida, junto con las otras 3 personas, planeraron y desarrollaron un plan para cometer el crimen, Tiffany se mudo en 2005 en marzo.
A principios de julio de ese año, los 4 criminales, aparecieron en casa de los Sumner, pidiendo el teléfono, ya que Tiffany era su vecina, la pareja fue obligada a dar sus números confidenciales de sus tarjetas de crédito, fuernon estranguados pero no murieron, así que enterrados vivos en una foza superficial,

Actualmente es la única mujer en Florida que espera su ejecución en el corredor de la muerte.

17 oct 2011

Remedios Sánchez Sánchez



Condenada a 144 años y 7 meses de prisión a Remedios Sánchez Sánchez, conocida como "la Reme", por el asesinato de tres ancianas, la tentativa de asesinato de otras cinco, siete delitos de robo con violencia y uno de hurto.

La corte condeno también a Remedios Sánchez, de 50 años, a pagar indemnizaciones que oscilan entre 19.000 y 120.000 euros a las víctimas o a sus familias, mientras le absuelve de otro delito de asesinato en grado de tentativa cuya autoría no se considera probada. Los hechos ocurrieron entre el 10 de junio y el 3 de julio del año 2006 en Barcelona, España cuando en menos de un mes Remedios Sánchez cometió todos sus ataques y asesinatos, que fueron "especialmente violentos y contra ancianas que no podían defenderse", y a las que intentaba asfixiar o estrangular con diversas prendas. El tribunal indica que los delitos juzgados merecen "una gran repulsa social" porque "todas las víctimas eran ancianas, especialmente vulnerables, por las limitaciones físicas y psíquicas propias de su edad" -una de ellas tenía 96 años-, razón por la que fueron elegidas por Sánchez, que "aprovechó la bondad e ingenuidad de las mismas para acceder a sus domicilios y realizar los hechos".

La Sala entiende que Remedios Sánchez "asumió conscientemente que podía causar la muerte de las tres ancianas, con los agresivos ataques que desarrolló", y que "conocía el peligro concreto que creó con su conducta para la vida de las víctimas, a pesar de lo cual ejecutó la acción, aceptando la producción del resultado".

Los jueces condenan a "la Reme" basándose en las abundantes pruebas presentadas contra ella, tanto con el reconocimiento de testigos como por los objetos y joyas robadas halladas en su poder. El tribunal la condena por delitos de asesinato o tentativa de asesinato al apreciar que la acusada "buscó deliberadamente a sus víctimas y planeo sus agresiones con el fin de eliminar cualquier defensa y asegurar la ejecución de su propósito", lo que configura la circunstancia agravante de la alevosía.

Por contra, el tribunal descarta que sufra ninguna enfermedad mental ni trastorno de la personalidad y subraya que los peritos pusieron de manifiesto que Remedios Sánchez presenta una inteligencia dentro de la normalidad sin ninguna alteración psíquica. La Sala ni siquiera aprecia la existencia de una ludopatía, pese a que la procesada, tras alguno de los crímenes, acudió sin más tardanza a gastarse el dinero en bingos o salas de juego.

Lo único que apreciaron los peritos fue "algunos rasgos de su personalidad negativos, como la dureza emocional, la impulsividad y la dificultada para asumir su responsabilidad", que no pueden considerarse como un trastorno de la personalidad.