30 ene 2018

Aino Nykopp-Koski




22/12/2010 18:09:37 HELSINKI, 22 Dic. (Reuters/EP) - El Tribunal de Distrito de Helsinki sentenció este miércoles a cadena perpetua a una enfermera acusada de matar a cinco pacientes ancianos con dosis letales de medicamentos y de intentar asesinar a otros cinco. La corte encontró a la imputada, Aino Nykopp-Koski, culpable de cinco cargos de asesinato, cinco cargos de intento de asesinato, tres de asalto con agravantes, tres de robo, y posesión de drogas ilegales.
Cadena perpetua para una enfermera acusada de asesinar a 5 pacientes

Las muertes ocurrieron en hospitales, centros de acogida y residencias privadas entre los años 2004 y 2009. Nykopp-Koski, que se declara inocente de los cargos que se le imputan, recurrirá la decisión del tribunal, según explicó su abogado Heikki Lampela, quien señaló que su cliente está "impactada" y considera que "el veredicto no se ajusta a la verdad".

Christine Malèvre




París 1 FEB 2003
Christine Malèvre, de 33 años, enfermera, fue condenada ayer a 10 años de cárcel, tras ser declarada culpable de seis asesinatos de pacientes por el jurado. Malèvre, que trabajaba en el hospital de Mantes-la-Jolie, admitió en 1998 haber "acelerado" la muerte de varios enfermos terminales. En los interrogatorios llegó a autoinculparse de 30 "eutanasias", y alegó haber actuado siempre con aquiescencia del enfermo o para evitarle dolores.

Ante el jurado, en la Audiencia Provincial de Yvelines, Christine Malèvre sólo reconoció haber dado muerte a dos personas, pero aceptó que en otros dos casos, por error en las dosis de medicamento, pudo haber contribuido a la muerte súbita del enfermo. La acusación le reprochaba siete asesinatos, pero el jurado sólo ha considerado probados seis.

La condena a diez años de prisión es relativamente benigna -el máximo legal para un caso como el suyo era de perpetuidad, con un mínimo de seguridad de 22 años sin posible reducción- gracias a que la acusación pública estimó durante el juicio encontrarse más "ante una infeliz totalmente desbordada por las circunstancias" que ante "una asesina en serie de jeringuilla venenosa". El fiscal consideró también como atenuante que jugaba a favor de Malèvre "la insuficiente formación" que la enfermera había recibido para trabajar "en un servicio en el que cada año mueren no menos de 80 personas".

Lo cierto es que Malèvre se contradijo en numerosas ocasiones a lo largo del proceso y perdió el control de sí misma en repetidas oportunidades. Sus supuestos actos de eutanasia aparecieron contaminados por la personalidad inestable de alguien que está fascinado por la muerte.

Algunos de los enfermos tenían aún por delante varios meses de vida y en condiciones en absoluto dramáticas. Para su defensor, la condena a Malèvre es hija "de la hipocresía de una sociedad que habla de cuidados paliativos o de acompañamiento de enfermos terminales" y no es capaz de mirar a los ojos a "la realidad de la eutanasia". Varios médicos admitieron ante el jurado "haber precipitado la muerte de enfermos incurables con una sobredosis de medicamentos".

Para el fiscal, y parece que también para los jurados, el "caso Malèvre no permite abrir el debate sobre la conveniencia o no de legalizar la eutanasia".

Timea Faludi


BUDAPEST 02/12/2002 06:00 H
Un juzgado de primera instancia de Budapest condenó ayer a nueve años de prisión a una enfermera por el asesinato entre mayo de 2000 y febrero de 2001 de al menos cuatro ancianos enfermos en el hospital Nyiro Gyula de la capital magiar. Aunque se sospecha que la enfermera Timea Faludi, de 25 años, apodada el Ángel Negro por la prensa local, podría haber matado a más deuna docena de ancianos, el tribunal encargado del caso sólo consideró probado el homicidio de cuatro personas y el intento de asesinato de otras tres.Jozsef Szogyényi, abogado de Faludi, declaró que recurrirá la sentencia porque «no se ha podido demostrar fehacientemente» la autoría de los crímenes. En su opinión, la enfermera «tiene graves problemas psíquicos y un fuerte deseo de figurar», por lo que pudo haberse inventado su participación en la muerte de los enfermos.ConmociónEl caso causó un gran escándalo en febrero del año pasado en Hungría, donde la población siguió conmocionada la historia de la joven enfermera acusada de matar a enfermos terminales en un hospital. Faludi modificó varias veces sus confesiones a la policía y, mientras una vez afirmó haber inyectado cócteles de medicamentos y de sedantes a los enfermos «por compasión», en otras ocasiones dijo que nunca hizo tal cosa y sólo violó la prohibición de poner inyecciones intravenosas.

Milena Quaglini




Milena Quaglini, es una viuda negra italiana responsable de 3 asesinatos, entre 1995 y 1998, en Bascapè, Pavía. Sus víctimas fueron hombres maduros entre ellos su esposo, quienes murieron por objetos contundentes. Quaglini confesó haber cometido los crímenes motivada por venganza, ya que según ella todas sus víctimas habían intentado agredirla sexualmente.

Lila Young : Butterbox babies. La verdadera historia.

Lila Gladys Coolen, hija de Salem y Coolen Bessie, era hija de una familia con fuertes lazos hacia la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Antes de su matrimonio con William Peach Young (nacido el 11 de enero 1898), Lila fue una maestra de escuela en Fox Point, Nueva Escocia. William era un ministro laico de la iglesia Adventista del Séptimo Día, de Memramcook, Nuevo Brunswick. 

Antes de su matrimonio, en 1923, William se graduó en el Colegio Médico Eangelista. Se consideraba un médico misionero y se dedica a la difusión del evangelio a lo largo de la costa sur y, al mismo tiempo a cuidar de los enfermos.

Los Young se trasladaron a Chicago y en 1927, William se graduó de la Escuela Nacional de Quiroprácticos. También en 1927, Lila se graduó de la Escuela Nacional de Obstetricia y de matronas.

Regresaron a Nueva Escocia y en 1928 fundaron "El Sanatorio de la vida y la salud - Donde los enfermos se mejoran. Trabajando en sus dos pisos, y 4 recámaras, apenas les alcanzaba para llegar a fín de mes. Lila comenzó a trabajar de partera. Un año más tarde, La Casa de Maternidad ideal y Sanatorio, especializado en servicios de maternidad, y donde atendían a madres solteras, vió la luz del día.

Los Young garantizaban la privacidad y la discreción, evitaban la publicidad y ofrecían la promesa de proteger a las jóvenes madres de los chismes. A su llegada, la cuota, que oscilaba entre $ 100 y $ 500, se hacía efectiva. La tarifa era a cambio de alojamiento, comida, y por la entrega y la adopción del bebé. El ajuar era un extra de $12.

Si un bebé moría en la casa, había una cuota de entierro de $20, la que cubría un velo por $5 y el resto era dado a los Young por su presencia en el entierro. La tarifa también incluía el costo de un ataúd de pino blanco con esquinas de inglete, muy suave y siempre forrado en raso. Los "ataúdes", eran de hecho, cajas de productos lácteos, obtenidos de una tienda local de abarrotes.

Al parecer, los Young protegían sus intereses al hacer firmar a las madres solteras, contratos legales, que le daban a William, poder y autoridad sobre los bebés y sus adopciones. Si la madre soltera no firmaba el contrato dentro de los 14 días del nacimiento de su hijo, se le cobraba una cantidad adicional de $30. Con un salario promedio, en aquel momento, de entre $ 4 y $ 8 por semana, muchas mujeres estaban en deuda con los Young por más de $300, al momento en que se iban.

La madre soltera podía trabajar para cubrir sus gastos, si no tenía suficiente dinero para pagar por ellos. Con todos los honorarios y por las ventas de los bebés, los Young fueron capaces de comprar la Casa de Maternidad Ideal y se hicieron los propietarios en 1933. A algunos padres que fueron a la casa de maternidad sólo por los servicios del parto, se les dijo que su hijo había muerto, cuando en realidad no fue así. Ese niño podría ser dado en adopción, dependiendo de las necesidades y de los deseos de sus clientes. Los Young podían separar gemelos o hermanos, o recrear; familias completas, para acomodarse a las necesidades individuales de cada pareja.

La adopción se estaba convirtiendo en un gran negocio en Nueva Escocia. Muchas parejas, a quienes les resultaba imposible adoptar un niño en los Estados Unidos, estaban más que dispuestos a hacer contribuciones generosas a los Young, a cambio de un niño. Por supuesto, muchos de los niños fueron adoptados por padres ricos, pero no todas las adopciones eran legales.

Los bebés que eran puestos en adopción, eran vendidos por un precio que podía llegar hasta los $10.000. Desafortunadamente, no todos los bebés eran sanos o aptos para la adopción. Cualquier niño que estaba enfermo, tenía un defecto de nacimiento o era de piel algo escura, era considerado inaceptable y se le condenaba a morir de hambre. Se lo alimentaba solamente con una mezcla de agua y melaza, con lo que se esperaba que muriera de inanición en aproximadamente dos semanas. Los bebés que murieron fueron enterrados en cajas de madera utilizados para transportar productos lácteos, que es de donde proviene el término bebés de cajas de mantequilla.

Cada caja estaba forrada en satín y los cuerpos de los infantes eran enterrados en un terreno baldío, al lado de un cementerio cercano a la casa de maternidad, tirados al mar o eran quemados en el horno de la casa. Algunos bebés que estaban sanos, terminaron muriendo debido a las condiciones insalubres y a la falta de atención médica, en la casa de maternidad ideal. No fue sino hasta que estuvieron en pleno negocio, que se vieron obligados a contratar a una enfermera registrada.

Es probable que los padres adoptivos nunca supieran si su hijo era o no un gemelo separado, o si el niño había sido robado en secreto, a su madre natural, la cual creía que su hijo estaba muerto. Estaban por siempre agradecidos, de haber pagado entre $1.000 y $10.000 por su bebé elegido.
A mediados de la década de 1940, los honorarios pagados de las jóvenes embarazadas a los Young por sus servicios, se estima que recaudó US $60.000 por año. Sin embargo, es fácil ver que la verdadera fortuna se hizo por la venta de los bebés, ya que se estima que la mitad de éstos fueron vendidos por $5.000 cada uno. Con base en el número estimado de nacimientos, la cifra asciende a más de tres millones de dólares anuales.

Su reputación aumentó, al igual que el número de nacimientos y adopciones, y los Young expandieron su casa para acomodar a más jóvenes embarazadas. En 1939, con la hipoteca pagada en la casa de maternidad, construyeron su propia casa, que tenía nueve habitaciones.

El negocio continuó su crecimiento y en los años que siguieron, los Young compraron automóviles nuevos, compraron más tierras y su riqueza creció como lo hizo su hogar. Su casa origianl, una vez, sólo una pequeña casa de campo, era ahora una mansión (para los estándares de la época) de 54 habitaciones, con 14 cuartos de baño y nueve guarderías. Adornada con un torreón y una glorieta, con jardines artísticamente diseñados al estilo inglés, los Young estaban ahora viviendo la buena vida, libres de hipotecas.

Sin embargo, su vida no estuvo exenta de problemas. En 1933, el Partido Liberal llegó al poder y el Dr. Frank Roy Davis fue nombrado para dirigir la oficina de Salud Pública. El Dr. Davis había escuchado rumores sobre el número de muertes de los recién nacidos y pasó su tiempo en el cargo, vigilando atentamente la Casa de Maternidad Ideal. Para hacer frente a las preocupaciones, los Young se vieron obligados a contratar a su primera enfermera registrada ese mismo año, sin embargo, la casa siguió funcionando sin una licencia autorizada.

butterbox babies

El hogar de maternidad se las arregló para operar sin licencia por más de 17 años, incluso después del 4 de marzo de 1936, cuando los Young fueron acusados ​​de dos cargos de homicidio, debido a la muerte de una joven y de su bebé, pero tuvieron éxito en ganar el caso después de un juicio de tres días. El Ministro de Salud Pública, el Dr. Davis, ordenó a la Policía Montada investigar todas las muertes conocidas en la casa de los Young, el principal problema era el número de muertes no reportadas. Un empleado, Glen Shatford, admitió más tarde haber enterrado entre 100 y 125 bebés en un campo, propiedad de los padres de Lila, junto al cementerio Adventista, cerca de Fox Point. En un caso, un niño no identificado yació durante cinco días en el cobertizo de herramientas de los Young, antes de ser enterrado.

Absueltos de los cargos de homicidio, fueron acusados ​​de fraude y se les mantuvo bajo constante escrutinio. Sin embargo, con todos los políticos y personas prominentes, que habían utilizado los servicios de Young durante tantos años, el negocio continuó con el apoyo de algunos.

En 1940, se modificó la Ley de las casas de maternidad y cuando los Young solicitaron una licencia, les fue rechazada. Cinco años más tarde, se les ordenó cerrar la casa. A pesar de esa orden, continuaron publicitando "bebés preciosos para su adopción". El Dr. Davis, decidido librar una guerra contra la casa y comenzó a investigar algunas de las adopciones. El estado de Nueva Jersey, colaboró ​​en un intento de eliminar las adopciones ilegales y el tráfico de bebés. Tanto los EE.UU. y Canadá vigilaron cuidadosamente el transporte no autorizado de bebés sin la aprobación del gobierno. Para eludir la vigilancia, los Young persuadieron a las madres a viajar a los EE.UU. con sus bebés. Después de muchas apariciones en la corte, numerosos cargos y multas que pagar, los Young cerraron la Casa de Maternidad ideal el 17 de noviembre de 1945, con la intención de abrir un hotel. Numerosos artículos desfavorables en los periódicos sobre los Young, llamaron su atención. Ella trató de demandar por difamación, pero perdió. Lo problemas legales continuaron y ésto eventualmente condujo a la ruina de la reputación de los Young. Abandonaron Nueva Escocia en la quiebra completa, después de haber vivido allí durante 35 años.

William y Lila Young tuvieron cinco hijos. Dos se quedaron en Nueva Escocia, dos se mudaron a Ontario y uno se fue a los Estados Unidos. Un incendio en 1962, quemó su casa de maternidad, el cáncer acabó con William varios años más tarde y Lila volvió a la enseñanza cerca de Fox Point. Ella murió de leucemia a la edad de 70 años. Fue enterrada en un cementerio Adventista, no muy lejos de donde enterró a cientos de niños, en cajas de mantequilla, funerales a los que asistió a un costo de $15. En su tumba está escrita la leyenda: Hasta que nos volvamos a ver


En 1997, amigos y sobrevivientes de la Casa de Maternidad Ideal celebraron un servicio conmemorativo en memoria de los niños que no sobrevivieron y erigieron un monumento dedicado a ellos. Las familias de nacimiento de estos bebés se encuentran dispersos en el Canadá y en los EE.UU. Muchas madres nunca buscaron a sus bebés (que habían sido adoptados por familias ricas), porque se les dijo que habían muerto.

Bette Cahill, escribió un libro al respecto, llamado "Butterbox Babies".

Y consecuentemente, se realizó una película basada en el libro de Cahill, llamada "Butterbox Babies", en el año 1995. Con Susan Clark en el papel de Lila Young.

Claudia Moya




Alfredo Turcumán (28) y Claudia Moya (23) no llevaban una vida normal. Aunque su amor era muy profundo y apasionado, como indicaban en Facebook, también vivían escenas de terror donde los golpes y las denuncias eran una constante. Precisamente, hace una semana él fue a la comisaría de San Juan (Argentina) para acusarla por agresión. Los policías no le hicieron caso y se burlaron de él, días después murió en el hospital. Había sido apuñalado por su esposa.

La hermana de Alfredo, Luján Turcumán, contó que cuando él fue a la comisaría, los agentes no tomaron su denuncia y le gritaron: “Sos un maricón”. Él regresó a su casa y ahí fue apuñalado por Claudia, quien además está embarazada.

El juez que investiga el caso tomó en consideración la agresividad de la mujer, otras denuncias por los mismos temas que tenía en su contra por parte de dos exparejas y su propia confesión.

“Ella dice que fue en defensa propia, pero se está investigando”, dijo un fiscal del caso.

La hermana de Alfredo publicó en Facebook el siguiente mensaje para despedir a su hermano: “Te acompañé hasta el último día, esa es mi paz. Que Dios te cuide mientras nos esperas arriba”.

“Una parte nuestra se va con vos y una parte tuya queda con nosotros, no se supone que fuera así”, dijo.

Anita Smithey



Anita Smithey, la mujer del Condado Seminole hallada culpable del asesinato de su esposo, fue sentenciada a 40 años en prisión.

Smithey, de 46 años, fue hallada culpable de asesinato en segundo grado en noviembre. Ella enfrentaba la cadena perpetua por la muerte a tiros de Robert Cline III.

Durante su juicio, Smithey alegó que disparó contra Cline luego de que el hombre la violó. Pero los fiscales dijeron que las declaraciones que ella hizo durante la investigación de la muerte de Cline probaron lo contrario.

Ante sala llena, el juez escucho este lunes una serie de testimonios de impacto.

Uno por uno, cada lado presento su parecer sobre Cline y Smithey.

Eric, el hijo de Cline, y Stephanie, la hija de la víctima, compartieron anécdotas y recuerdos que tienen de su padre.

Melinda Cline, la hermana de Robert, dijo que su hermano "se fue para siempre, y el impacto es más profundo de lo que uno puede expresar".

La defensa presento a cuatro personas - el padre, el hermano, el hijo y la mejor amiga de Smithey - ellos todos pidieron al juez que no le impusiera la cadena perpetua a Smithey, y presentaron un cuadro de una mujer abnegada, solidaria y buena madre.

"Le pido a Dios que este con usted. Su vida está en sus manos", dijo Jessica Flores al juez, ella es la amiga de Smithey. "Le ruego que tenga piedad".

Luego de eso, la fiscalía volvió a relatar detalles específicos del crimen y presionaron para que el juez impusiera la cadena perpetua, recordándole al juez que Smithey disparo en dos ocasiones contra su esposo, de quien estaba separado.

La defensa, por su parte, pidió la sentencia más baja permitida, que es de 25 años. Pero fue el juez quien tomo la decisión final e impuso a Smithey una condena de 40 años.

A fin de cuentas, la fiscalía y la familia de Cline parecían estar complacidos. Pero la defensa, no satisfecha con el resultado, pidió un nuevo juicio.

Si Smithey cumple su sentencia completa, tendrá 86 años cuando salga en libertad.

Sarah Allman



Sarah y Stevie, nacidas y criadas en California, quienes desde pequeñas eran objeto de confusión por parte de sus vecinos, aunque sus personalidades opuestas aclaraban cualquier duda.
La noche del 1 de julio de 1997, los bomberos respondieron a un llamado de auxilio en una casa de Oakland, California. Cuando llegaron, vieron a una mujer salir de su casa con la parte inferior de su vestido en llamas.
Ella se identificó como Stevie Allman, de 52 años, una secretaria desempleada quien sufrió quemaduras de primer y segundo grado en sus brazos y piernas.
Ella declaró a las autoridades que sospechaba que el incendio había sido provocado por traficantes de drogas con los que había tenido diferencias porque les reclamaba sus acciones en el barrio.
Sin embargo, una investigación demostró que el fuego había sido provocado por dos bombas incendiarias colocadas dentro del mismo domicilio.
El tema es que la mujer también era conocida por la Policía de Oakland, pues ella había servido como “soplona” al proporcionarles cintas de video que demostraban la presencia de narcotraficantes en la barriada.
Luego, una tercera bomba explotó en la casa y Stevie recibió un gran reconocimiento público, fue prácticamente tratada como una heroína porque se pensó que estaba siendo víctima de los delincuentes, quienes le cobraban su valentía.
Aún desde su cama de hospital, ella insistía en retar a los supuestos narcotraficantes. Entretanto, el gobierno local ofreció una recompensa de 50 mil dólares para quien ofreciera datos sobre los culpables, y a su vez le reconstruyeron por completo la vivienda a la mujer.
Pero el exceso de atención hizo que las autoridades detectaran algo extraño y descubrieran lo impensable: Stevie en realidad era Sarah, su hermana menor, con quien había estado viviendo durante los últimos 20 años.

10 dic 2017

Melissa Ann Shepard



Melissa Ann Shepard no es tan inocente ni tan dulce como cualquiera –incluidas sus últimas parejas– podría pensar. Ella es mejor conocida como la “Viuda Negra de Internet”, una mujer que arrastra un historial delictivo que ahora preocupa a las autoridades canadienses.

A sus 80 años y luego de casi tres de permanecer tras las rejas por haber puesto droga en el café de Fred Weeks durante su luna de miel, la Viuda Negra quedó en libertad el 18 de marzo, y nadie sabe a ciencia cierta si irá en busca de una nueva víctima o si sus días terminarán sumidos en una completa calma.

“La Policía canadiense está alertando a los solteros pensionados sobre que no están del todo convencidos de que sus días salvajes (los de Melissa Ann) hayan quedado atrás y que deberían estar vigilantes de Shepard”, destacó esta semana el International Business Times.

Quizá una advertencia de este tipo le habría ahorrado un periodo de hospitalización a Weeks, además del tiempo invertido junto a una mujer en la que no podía confiar.

Cuando empezó su relación, Weeks jamás habría podido anticipar que estaba frente a quien la Policía de Halifax, Nueva Escocia, recién describió como “una delincuente con un alto riesgo de volver a cometer delitos”.

El expediente delictivo de Shepard se abrió en 1977, cuando comenzó a cumplir sentencias por más de 30 condenas distintas por fraude. La Viuda Negra de Internet estuvo en líos con la justicia hasta 1991 por dichos delitos.

Un año más tarde, Shepard fue condenada a seis años de cárcel por homicidio involuntario tras haber drogado a su segundo esposo, Gordon Stewart, y haberle pasado por encima dos veces con un carro. En aquel momento, la defensa alegó que su marido había intentado violarla y que ella actuó en defensa propia.

Shepard estuvo en prisión hasta 1994, cuando salió bajo libertad condicional. En ese mismo año, formó parte del documental Cuando las mujeres matan, producido por el Consejo Nacional de Cine de Canadá y que trataba sobre las víctimas de abuso doméstico que terminaron por atacar a sus parejas.

Años más tarde, la Viuda Negra vio en el mundo de las citas por Internet una oportunidad, y así conoció a quien días más tarde sería su tercer esposo, Robert Friedrich, de 83 años.

El hombre falleció en el 2001 por un paro cardíaco un año después de que se conocieron. Shepard no enfrentó cargos en esa ocasión, pese a que los hijos de Friedrich intentaron probar que la mujer le había suministrado una sobredosis de medicamentos que lo llevó a la muerte.

Según International Business Times, Shepard recibió decenas de miles de dólares como herencia, y así continuó con su vida.
La Viuda Negra usó el nombre Melissa Ann Friedrich en el sitio americancouples.com varios años atrás. Entonces, decía tener 66 años . Foto: Captura de pantalla

En el 2005, fue sentenciada a cinco años en prisión en Florida, luego de que se declarara culpable de siete cargos por falsificación y robo a Alex Strategos, a quien conoció por Internet.

Luego de concretar una cita, Shepard manejó desde Canadá hasta Florida y pronto se mudó a vivir con su nueva víctima. “Lo primero que pensé fue que parecía muy agradable”, relató a la BBC Strategos, hoy de 84 años.

El hombre asegura que Shepard le puso una sustancia en su helado y que le robó unos $20.000 durante las semanas en las que permanecieron juntos. “Me internaron en el hospital”, dijo Strategos. “Ella me envió allí”.

Shepard debió cumplir cinco años más de prisión y al salir, se mudó a una casa para jubilados en Canadá.

Una noche, la Viuda Negra tocó a la puerta de su vecino, Weeks, y le dijo que se sentía sola; él contestó que también se sentía solo y fue así como comenzó el último romance de Melissa Ann.

Se casaron por lo civil en la sala de Weeks y se marcharon de luna de miel a Terranova. Durante el viaje, la anciana le dio a su cuarto esposo una mezcla de los sedantes Lorazepam y Temazepam, lo que lo dejó incapacitado para conducir el auto e incluso hasta para amarrarse los zapatos.

Al llegar al hospital, el personal médico detectó drogas en su organismo y Shepard fue enviada de nuevo a prisión. Se suponía que estaría tras las rejas durante nueve meses más, pero un juez le concedió la libertad condicional.

Lo cierto es que Ann ya no podrá tener la vida normal de bajo perfil que solía llevar. Debe reportar cualquier nueva relación amorosa para que la Policía pueda informarle sobre su historial.

Además, la Viuda Negra ya no podrá tener actividad en redes sociales y ni siquiera puede poseer un dispositivo con acceso a Internet.

Amanda Taylor



Amanda Taylor llevó al límite su obsesión por su ex marido y por las redes sociales. Tanto, que no le importó contar cada detalle de su duelo tras el suicidio de Rex -así se llamaba el chico en cuestión- ni tampoco los entresijos de cómo mató a su propio ex suegro, Charles. La joven culpaba al anciano de la muerte de su pareja, por eso decidió acabar con su vida propinándole 31 puñaladas, hacerse un selfie y enviarlo a un amigo que gestionaba una web sobre asesinos en serie.

La autofoto como prueba del crimen puede suponer una nueva era para las investigaciones policiales. Lo cuenta el británico Mirror. La chica, de 24 años y natural de Ironto, acusaba a Charles de haber introducido a su hijo en el mundo de las drogas cuando el joven apenas contaba 15 años. Su adicción llevó a Rex a la depresión y finalmente al suicidio, algo que Amanda no pudo superar.

Eligió el día en que su ex pareja habría cumplido años, el 27 de marzo, para cometer su crimen y luego lo narró en su cuenta. "He apuñalado a mi suegro hasta la muerte porque él destruyó a mi marido", escribió para acompañar a un selfie junto al cuerpo sin vida de Charles. Su historia no quedó ahí. Amanda eligió poco después otra red social, Instagram, para subir una imagen del revólver con el que pretendía quitarse la vida, pero las autoridades lo impidieron al detenerla antes de cometer el suicidio.
La joven fue encarcelada y el pasado 12 de noviembre fue condenada a cadena perpetua por asesinato en primer grado. El tribunal reconocía los problemas familiares y psiquiátricos de la joven, pese a lo cual había tenido 2 hijos de 8 y 3 años junto a Rex.

Las imágenes de los pequeños continúan colgadas en su perfil de Instagram, que al mismo tiempo está repleto de imágenes cruentas. La cuenta sigue siendo actualizada por un administrador desde fuera de prisión que responde a las insistentes preguntas sobre el estado de Amanda y cuenta que la chica se encuentra en buen estado en la celda donde previsiblemente pasará el resto de su vida.

Logro desbloqueado del Blog: Bloqueadas en paginas de FEMINAZIS




Existen algunas personas que intentan desacreditar que existen los crímenes pasionales, un crimen pasional hace referencia, en el habla popular, a un delito en él que el perpetrador comete un crimen, especialmente un ataque o asesinato a causa de una repentina alteración de la conciencia, causada por sentimientos como los celos, la ira o el desengaño, y no es, por lo tanto, un crimen premeditado. El término tiene su origen en Francia (crime passionnel en francés) y es usualmente asociado a la historia de este país. Sin embargo, este tipo de crímenes existieron y siguen existiendo en la mayoría de las culturas.

Mi bien empoderada feminazi: Que nos hayas bloqueado en tu ridícula pagina, nos enorgullece bastante, eso quiere decir que no soportas que otra mujer que no este de acuerdo contigo  te diga tus verdades, te muestre la realidad y te haga saber que estas equivocada (Y dentro de eso, te diga en tu puta cara "ridícula, ¿Cómo que no hay mujeres violentas? XD lee por aquí cientos de casos de mujeres violentas) Anda, sigue pensando que el patriarcado tiene la culpa de que mujeres, niñas y ancianas, asesinen personas por dinero, fama, envidias y un montón de etc.


Yudelkis Alexandra Báez Casado (actualizacion del caso)

 

 

 

Yudelkis Alexandra BÁEZCondenan a 30 años mujer que mató pareja prendiéndoles fuego mientras dormían
Deyanira Polanco – Listindiario.com

6 de noviembre de 2007

El Tercer Tribunal Colegiado de la provincia Santo Domingo condenó a 30 años de prisión a la mujer que el pasado mes de marzo mató a su ex esposo y a la concubina de éste, que estaba embarazada, prendiéndole fuego a la habitación en la que dormían en su residencia del sector Los Tres Brazos.

En representación de la Fiscalía de la provincia Santo Domingo, el fiscal Adjunto Porfirio Estévez Mejía solicitó al juez del Darío Gómez la pena máxima para Yudelkis Alexandra Báez Casado, por la muerte de René de la Nuez y María Magdalena Jerez Cruz.

La tragedia se produjo el pasado 23 de marzo, en horas de la mañana, cuando la homicida llegó a la residencia donde dormían de la Nuez y Jerez, roció gasolina en la habitación y luego encendió un fósforo.

Testigos dieron cuenta que vieron a la agresora con una funda negra en las manos en donde presuntamente llevaba el combustible, así como que la vieron dirigirse hasta la residencia de los esposos.

Aunque la agresión se produjo el día 23 de marzo, la pareja permaneció en agonía una semana, María Magdalena Jerez Aruz, de 23 años, murió cerca de la medianoche del jueves 29 y René de la Nuez, de 28 años, la noche del 30 y sus restos fueron sepultados el día 31.

Yudelkis Alexandra había procreado tres hijos con De la Nuez y tan pronto cometió la agresión emprendió la huida permaneciendo varios días prófuga. Mientras que Jerez de la Cruz era madre de dos hijos, producto de una relación anterior, y, al momento de su muerte, tenía varias semanas de embarazo.


Cheryl Crane, hija de Lana Turner



Cheryl Crane, hija de Lana Turner
Leopoldest.blogspot.com



Cheryl Crane (1943) es la única hija de la célebre actriz Lana Turner. En su infancia vio pasar una serie infinita de novios, amantes y maridos por la cama de su madre. Pero la relación que Lana tuvo con el mafioso Johnny Stompanato marcó el resto de su vida.

La relación entre ambos era tempestuosa, ello unido a los celos patológicos del gángster y las altas dosis de alcohol que consumían llevó a una inesperada tragedia. Una noche Cheryl descubrió a su padrastro dándole una monumental paliza a su madre y le asestó varias puñaladas mortales con un cuchillo de cocina.

El juicio fue todo un espectáculo retransmitido en directo por TV. A pesar de no ser condenada, Lana siempre le echó por cara a su hija la perdida del amante. Esto causó en la adolescente un largo periplo por internados con la única protección de su abuela, mientras Lana siguió con su vida despendolada acumulando maridos y amantes.

Woody Allen llevó la historia al cine con el titulo de «September», dando el papel de Cheryl Crane a Mia Farrow. Pero en esta película no se cuenta la segunda parte de la biografía de la hija de Lana Turner.

Tras una etapa tormentosa, en la que llegó a ser detenida por posesión de marihuana, hizo pública su relación amorosa con Jocelyn «Josh» LeRoy. Curiosamente este hecho significó la reconciliación entre la madre y la hija. Lana Turner declaró que reconocía a Jocelyn como su propia hija.

En 1988 publicó «Mi vida con Lana Turner, Mi Madre» en la que cuenta su tormentosa relación con su madre, las circunstancias del apuñalamiento de su padrastro y los abusos sexuales sufridos por otro marido de su madre: Lex Baxter. Tras sufrir una masectomia por un cáncer de mama sigue viviendo con Jocelyn, con la que lleva casi 40 años unida.

Adriana Vasco



Mujer de Anaheim declarada culpable de contratar asesino
November 25, 2002

Una mujer fue declarada culpable de participar en una conspiración con un asesino a sueldo que concluyó con la muerte de un médico y su esposa en una carretera rural.

El jurado declaró culpable el lunes a Adriana Vasco de un cargo de homicidio en primer grado en la muerte de Carolyn Oppy-Stahl, de 44 años, y un cargo de homicidio en relación al fallecimiento del doctor Kenneth Stahl, de 57 años.

El jurado también encontró culpable a Vasco de las agravantes especiales de preparar una emboscada y de asesinato múltiple, lo que significa que podría ser condenada a cadena perpetua sin derecho a libertad condicional cuando sea sentenciada en enero.


El jurado rechazó un tercer agravante especial de asesinato para obtener ganancias monetarias.
La pareja de Huntington Beach fue asesinada a tiros el 20 de noviembre de 1999, en una carretera rural del condado de Orange.


Los fiscales dijeron que Vasco, de Anaheim, había sostenido una relación amorosa con Stahl y que juntos tramaron un plan para matar a su esposa, en lugar de enfrentar una amarga batalla por el divorcio.


Los fiscales afirmaron que Vasco, de 35 años, reclutó a Dennis Godley para que matara a Oppy-Stahl a cambio de 30.000 dólares.


Sin embargo, Godley, quien también ha sido acusado de asesinato, mató a Oppy-Stahl y luego disparó contra su esposo.


Pero durante el juicio, Vasco insistió en que fue manipulada para ayudar al doctor a orquestar el asesinato de su esposa, y que realmente nunca creyó que ocurriría


16 dic 2016

Jennifer Pan - Wang



En 2010 la población de Toronto (Canadá) se vio sorprendida por un terrible acontecimiento. Una pareja de vietnamitas fue atacada dentro de su hogar, en lo que parecía un robo a su morada. La mujer murió y su marido quedó en estado crítico por un disparo en la cara.

Pero lo que realmente sorprendió de este caso, fue que la joven hija del matrimonio había ordenado la muerte de sus padres.

Ahora, toda la historia que conmocionó a Canadá ha quedado al descubierto mediante una carta que escribió Karen Ho, una compañera de la hija de la pareja.

A principios de 2015, el jurado la declaró culpable y fue condenada a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional durante 25 años por los cargos de asesinato en primer grado e intento de homicidio. Junto con ella, se condenaron a otras tres personas: Lenford Crawford, David Mylvaganam y Daniel Wong, el novio de la joven.

BAJO UN DISFRAZ

Jennifer Pan parecía la hija perfecta. Se disfrazaba de estudiante modelo de una escuela católica y aún debajo su máscara, fingió ser una excelente graduada universitaria, licenciada en farmacología. Sus padres, Bich Ha y Huei Hann Pan, se sentían muy orgullosos de la pequeña.

Pero lo que no sabían, todavía, era que su historia de amor paternofilial no era más que un montón de mentiras que iban a acabar con su familia.

Los padres de Jennifer eran empleados de una fábrica de manufacturas. Ellos dos, antiguos refugiados de Vietnam en Canadá, llevaban una vida austera y trabajaban duro para asegurarse de que sus dos hijos tuvieran una vida con mejores posibilidades que las suyas. Valoraban mucho la educación, por lo que siempre fueron, en ese aspecto, estrictos con Jennifer y su hijo menor, Felix.

Pero Jennifer era todo lo que unos padres pueden desear.

PRESIONADA PARA SER PERFECTA

De niña, ella tomaba lecciones de piano y de patinaje artístico. Tenía el sueño de llegar a competir en las Olimpiadas, pero tuvo que dejar este deporte a causa de una lesión en un ligamiento de la pierna.

También tenía conocimientos en artes marciales, era una gran nadadora y la mejor en todas las actividades extracurriculares en las que participaba. Sacaba buenas notas y era una estudiante aplicada.

Cuando llegó a la adolescencia, sus padres le prohibieron salir de fiesta o tener citas. Lo primordial eran sus estudios.

La presión era una constante en la vida de Jennifer y no podía lidiar con las exigencias de su familia.

EMPIEZAN LAS MENTIRAS

En octavo todos sus esfuerzos para convertirse en la mejor estudiante de su curso no fueron suficientes. Desde ese momento, las cosas no empezaron a irle bien en el colegio a Jennifer. Empezó a vivir una doble vida, llena de engaños.
Fue Karen K. Ho, una amiga de la familia y compañera de clase de Jennifer quién reveló, en un artículo para Toronto Life, la red de mentiras que Jennifer había tejido y en la que vivía; la que terminaría por destruir a su familia.

Sus mentiras empezaron con falsificaciones de notas. Mientras sus padres creían que su hija sacaba notas de matrícula, Jennifer era alentada por sus profesores por su repentino bajo rendimiento.

RED DE MENTIRAS DESMEDIDA

Más adelante, también ocultó su relación con Daniel Wong, porque sus padres no iban a aceptarle.

Luego cuando no pudo graduarse de la secundaria ni ir a la universidad por no haber aprobado una materia, Pan construyó una historia ficticia para que sus padres no se enteraran del problema. Al parecer, Jennifer había recibido una aceptación anticipada de la universidad de Ryerson, pero al no poder graduarse, la universidad retiró su oferta.

Pan le explicó a sus padres que comenzaría la universidad en el otoño. Su (falso) plan era hacer dos años de ciencias, y luego transferirse a la Universidad para estudiar farmacología, que era lo que quería su padre. En septiembre, ella fingió asistir durante semanas a la universidad. Cuando llegó el momento de pagar la matrícula, alteró algunos documentos y convenció a su padre que tenía una beca de 3 mil dólares.

CASTIGO CATALIZADOR

Después de 2 años, los padres de la joven empezaron a sospechar del engaño de su hija. Su última mentira fue que había encontrado trabajo en un hospital. Sus padres la siguieron y descubrieron todo lo que Jennifer llevaba ocultando durante años.
El castigo fue muy duro. Ella misma lo comparó con un "arresto domiciliario": le prohibieron salir de casa indefinidamente, le quitaron el teléfono móvil y el portátil y tampoco podía ver a su novio. El control de sus padres sobre ella creció exponencialmente.

Su ruptura con Wong fue el catalizador de todo.

PAGÓ 10.000 DÓLARES

En 2010, Jennifer se reencontró con su antiguo compañero de la escuela primaria, Andrew Montemayor. Junto con él y otro amigo, Ricardo Duncan, Jennifer empezó a pensar cómo deshacerse de sus padres. Pero el asesinato no se le pasó por la cabeza hasta que retomó su relación con Daniel Wong.

Él le consiguió un nuevo teléfono móvil y le pasó el contacto de Lenford Crawford, alias 'Homeboy'. A cambio de 10.000 dólares él se ofrecía a asesinar a sus padres.

A medida que el plan tomaba forma, Daniel rompió de nuevo su relación con Jennifer.

LA PRESIÓN QUE DISPARÓ EL ARMA

La noche del 8 de noviembre, Lenord Crawford, junto con sus dos cómplices, David Mylvaganam y Eric Carty, entraron al hogar de la pareja y dispararon tres veces a Bich, que cayó muerta instantáneamente. Hann recibió dos tiros, uno de ellos en la cabeza y le dejó en coma. Antes de dispararles, les ataron y les cubrieron la cabeza.

Al principio, la policía creyó que se trataba de un robo a mano armada. Pero a medida que las investigaciones avanzaban, Jennifer Pan, se convirtió en la principal sospechosa ya que su testimonio no cuadraba, tal y como explicó el detective de la Policía Regional de York, William Courtice, que estaba al mando de la investigación.

La joven contó a la policía que tres hombres entraron en su casa y la ataron antes de disparar a sus padres.

LA VERSIÓN NO CUADRA

Las sospechas de Courtice hacia Jennifer se hicieron más tangibles cuando los médicos informaron que el padre iba a sobrevivir y el miedo se apoderó de ella. Cuando, una semana después del asesinato, Hann Pan pudo testificar, su testimonio no tenía nada que ver con el relato que la joven contó a la policía.

Fueron los conocidos de la joven, quienes finalmente la delataron, declarando que sospechaban de ella, igual que la policía. Finalmente, encontraron a los hombres que contrató para perpetrar el asesinato.

El juicio por asesinato empezó en 2014 y duró 10 meses. Ella negó los cargos, aunque admitió en el estrado que había planeado contratar a alguien para que cometiera el crimen por ella, pero le robaron el dinero. Aseguró que no conocía a los tres hombres que entraron en su casa.

Cuando se dio a conocer el veredicto, Jennifer no mostró ningún tipo de emoción.

EL FINAL DE MUCHAS VIDAS

La defensa de Wong y Crawford sostienen que ninguno de ellos estuvo en la residencia de los Pan la noche del asesinato, pero se les acusa de haber actuado de intermediarios con quién efectuó los disparos. El abogado de Mylvaganam también niega que su cliente fuera el tirador.


Hann Pan no asistió al juicio, pero escribió una carta en la que decía que a pesar de haber sobrevivido, él sentía "que había muerto esa noche". "Ese día perdí a mi mujer y también perdí a mi hija", escribió.