“La Parricida de Santomera”
30 ago 2011
Francisca Gonzalez Navarro
“La Parricida de Santomera”
Karla Faye Tucker

25 ago 2011
Winnie Judd “La Asesina del Baúl”

15 ago 2011
Minnie Dean

El 12 de agosto de 1895, Minnie Dean se convirtió en la primera mujer que fue colgada en Nueva Zelanda. Su crimen fue el « cultivo de niños ». Adoptaba niños no deseados por determinada suma y después se deshacía de ellos, un « servicio » que empezó en 1889. La policía cayó sobre Minnie después de seis años y encontró que ciertamente era culpable cuando desenterraron tres cuerpos de niños en su jardín de flores.
4 ago 2011
Helene Jegado
28 jul 2011
Marybeth Tinning
15 jul 2011
Helen Golay y Olga Rutterschmidt
11 jul 2011
Junko Ogata

6 jul 2011
Wanda Jean Allen
15 de enero, 2001
20 jun 2011
Estíbaliz Carranza

Así lo reconoció en entrevista con EL UNIVERSAL la cónsul de México en Italia, Rita Vargas, quien se desplazó el miércoles a la cárcel femenina de Trieste, al norte de Italia, para ofrecerle protección y asistencia consular, tal y como establece la ley.
Vargas relató que el encuentro con Estíbaliz duró unos 30 minutos y que la joven en términos generales “tenía buen aspecto”, aunque le reconoció estar muy deprimida. La diplomática mexicana contó que la reunión se llevó a cabo en una oficina especial y que Carranza llevaba un jersey blanco y rosa. Sobre su embarazo, tiene dos meses, comentó que “no se le nota”.
Carranza, que tiene la doble nacionalidad mexicana y española, prefirió acogerse a la jurisdicción española puesto que está en territorio europeo. Por eso, es la embajada española en Italia la que se está haciendo cargo de ella. Emilio Fernández Castaño, cónsul de España en Roma, confirmó que se han puesto en contacto con ella, pero que no necesita ayuda consular. La detenida ya tiene un abogado austriaco, otro italiano y otro alemán.
Estíbaliz Carranza, de 32 años, hija de un escritor mexicano de temas esotéricos y de madre alavesa, tenía una heladería a las afueras de Viena.
Un día unos obreros que realizaban obras de albañilería en una peluquería colindante con su heladería entraron en el sótano de ésta para acceder al desagüe del edificio.
Allí encontraron los restos de dos cadáveres descuartizados metidos en dos heladeras cubiertas de cemento, dos rifles con mira telescópica, una bolsa de mujer con una pistola y una libreta con anotaciones en castellano.
Al día siguiente, cuando Estíbaliz fue a su negocio y uno de los clientes le contó el hallazgo y le dijo que la policía estaba investigando, la joven huyó en taxi desde Viena hasta un hotel de un pueblo del noreste de Italia, Cavazzo Carnico. De allí fue en tren hasta Udine, donde la albergó un músico callejero que conocía. Pero el músico, al ver que ella buscaba páginas en internet sobre los dos cuerpos descuartizados, avisó a la policía, que ya había emitido una orden de detención con fines de extradición por “sospechosa de asesinato”.
Finalmente Carranza fue detenida y, según la policía, durante el interrogatorio justificó sus actos por las “relaciones difíciles” con ambos hombres, que le causaban “accesos de furia”.
Dijo que actuó motivada por “problemas familiares”, ya que había sufrido maltratos físicos y psicológicos por parte de las víctimas.
La semana pasada, el ministerio de Justicia austriaco envió la solicitud de extradición y es posible que Estíbaliz Carranza sea extraditada en las próximas horas.
La vista se celebrará hoy en Viena, pero sus abogados, Arthur Machac y Heinz-Dietmar Schimanko, ya han anunciado que declararán ilegal las confesión de su cliente, porque se hizo sin la presencia de un abogado, y que actuarán judicialmente contra varios medios de comunicación austriacos por el trato que han dado al caso, así como por haber condenado de antemano a la detenida, a la que llaman La baronesa de hielo y La bruja de la muerte.
“Los derechos de nuestra cliente están siendo gravemente violados”, lamentaron Machac y Schimanko ante los medios en la capital austriaca.
“Hay una cacería de brujas sin igual y se la llama Lady Asesina y se dice que entierra en cemento a sus amantes cuando apenas han comenzado las investigaciones policiales”. Los letrados reconocieron que la sentencia podría oscilar en entre 20 años y cadena perpetua, aunque sólo cumpliría 15, ya que ésa es la pena máxima en Austria.
La madre de Estíbaliz Carranza ha viajado a Trieste y pudo visitar a su hija, pero al novio de la joven no se le permitió la entrada.
Por su parte, el padre de Estíbaliz, mexicano de 71 años, sicólogo, periodista y escritor desde hace más de cuatro décadas, viajará dentro de unos días junto con uno de los hijos.
Ambos padres residen en España, donde la joven vivió desde que con cinco años abandonó México y hasta hace seis en que se trasladó a Viena.
17 jun 2011
Ana María Morou
No hay ninguna foto de Ana María Morou, condenada a 9 años de carcel, saliendo 7 años después.
En 1998, Ana María Morou fue acusada de asesinar a su marido prendiéndolo fuego tras rociarlo con alcohol. La Policía detuvo a Ana María Morou, de 55 años, en su departamento de Federico Lacroze al 2200, en Buenos Aires, Argentina. Seguía viviendo en el mismo lugar donde su marido, Miguel Angel Celcio, que se movilizaba en una silla de ruedas, fue calcinado el 6 de junio de 1997.
La mujer se sorprendió por la detención. Se vé que como pasó un año pensaba que ya no iba a pasar nada, dijo a Clarín uno de los policías que investigaron el caso.Morou trabajaba en la escuela técnica Mariquita Sánchez de Thompson, del barrio donde está su casa. Desde la muerte de su marido tenía licencia por recomendación psiquiátrica.
Mala relación Según surgió de la investigación del caso, la mujer habría matado a su marido después de mantener con él una fuerte discusión.Pudimos comprobar que la relación de la pareja era muy mala desde hacía bastante tiempo, dijo una fuente policial.Para los investigadores, la mujer, en medio de los gritos, le arrojó encima a su marido una botella de alcohol, y después le prendió fuego con un fósforo. Celcio no pudo defenderse: tenía mal de Parkinson y se desplazaba en una silla de ruedas porque no podía mover una pierna.Por el fuego sufrió graves quemaduras y fue internado en un sanatorio. Murió tres días después.Cuando declaró ante la Policía, la esposa de la víctima dijo que se había tratado de un accidente. Aseguró que un cortocircuito en el cable de un equipo de audio había provocado un incendio que alcanzó a su marido.
Los investigadores, en un principio, aceptaron la explicación de la mujer. Pero un tiempo después un hijo de la pareja fue a ver al juez de la causa para decirle que sospechaba que su padre había sido asesinado.En ese momento comenzó una investigación que avanzó con paso lento.
El juez dio intervención a la división Homicidios de la Policía Federal, que ayer detuvo a la mujer.IndiciosSegún explicaron fuentes de la investigación, hubo varios indicios que fueron inclinando las sospechas hacia Morou. Uno de ellos fue la pésima relación que tenía con su marido.Las pericias que se hicieron en el departamento arrojaron un dato clave: el cable del equipo de música que según la mujer había entrado en cortocircuito, en realidad se había quemado desde afuera hacia adentro. Eso quiere decir que el fuego no salió del mismo cable, sino de otro sector del departamento.Y hubo un elemento más. Al analizar los llamados que Morou hizo el día del crimen, los investigadores pudieron establecer que la mujer había llamado a la ambulancia recién una hora después de que su marido había resultado gravemente herido por el fuego.Con todos esos elementos en la causa, el juez ordenó la detención de Morou, que hoy podría ser indagada como imputada por el asesinato de su esposo.
13 jun 2011
Sabine Radmacher: "La Asesina de Lörrach"

Lynette “Squeaky” Fromme y Sara Jane Moore


1975, Sacramento, California (Estados Unidos): Lynette “Squeaky” Fromme, una acosadora de celebridades que forma parte de “La Familia”, el grupo de seguidores de Charles Manson, intenta matar al presidente Gerald Ford el 5 de septiembre. Para ello apunta con una pistola contra él durante un evento público; va vestida de monja con un hábito rojo. Sin embargo, aunque la pistola está abastecida, no se encuentra cargada. Es detenida de inmediato por agentes del Servicio Secreto. Se le sentencia a prisión perpetua. Diecisiete días después, el 22 de septiembre, Sara Jane Moore lo intenta también: apunta contra Ford y dispara, pero la intervención de un ex marine, quien le golpea el brazo, provoca que falle el disparo. Es detenida, juzgada y condenada a prisión perpetua. Se escapa de la cárcel en 1979, es recapturada y finalmente se le libera en 2008.
Charlotte Corday

1793, París (Francia): Charlotte Corday asesina a cuchilladas al activista, periodista y político Jean-Paul Marat, mientras toma un baño de tina en su domicilio. Por esta acción, cientos de adversarios de los jacobinos son ejecutados. Corday es juzgada y sentenciada a muerte. Se le guillotina poco después.
Teresa Lewis

Teresa Lewis se encontraba en el corredor de la muerte desde 2003, cuando se declaró culpable de haber ordenado a dos hombres, uno de ellos su amante, que asesinaran a su marido y su hijastro.
Teresa Lewis se convirtió en la primera mujer ejecutada en Estados Unidos desde 2005, tras recibir una inyección letal en la prisión de Greensville, en Virginia, donde ninguna mujer había sido condenada a muerte desde 1912.
Una intensa campaña que pedía clemencia por la supuesta discapacidad intelectual de la presa no logró impedir que las autoridades del centro correccional aplicaran la inyección letal a Lewis, la duodécima mujer ejecutada en el país desde que se restauró la pena de muerte, en 1976.
Lewis, de 41 años, fue ejecutada como estaba previsto, tras pasar su último día en una celda sin ventanas, vigilada exclusivamente por mujeres, y reunirse con sus abogados, su hijo, su hija y su nieto de un año.
Una cena alta en calorías, compuesta por dos pechugas de pollo frito, guisantes con mantequilla, soda "Dr. Pepper" y tarta de chocolate alemana o pastel de manzana, fue su última voluntad, según los funcionarios de la prisión.
Lewis se encontraba en el corredor de la muerte desde 2003, cuando se declaró culpable de haber ordenado a dos hombres, uno de ellos su amante, que asesinaran a su marido y su hijastro, Julian y Charles Lewis, en 2002.
Sus abogados mantuvieron hasta el último momento que su coeficiente intelectual, de 72, rozaba el límite legal del retraso mental, situado en 70, lo que le impedía planear una estrategia asesina y la convertía en víctima de la manipulación de uno de los autores materiales del crimen.
Las casi 4.000 peticiones de indulto que llegaron en los últimos meses a la oficina del gobernador de Virginia, Robert McDonnell, procedentes en su mayoría de grupos de salud mental, pero también de representantes de la Unión Europea e incluso del escritor John Grisham, no impidieron que el político rechazara revisar su condena.
Tampoco pudieron convencer a los miembros del Tribunal Supremo, que el martes desecharon una apelación para que se le conmutara la sentencia por la de cadena perpetua, el último recurso de los abogados de Lewis.
Pese a que los dos hombres que cometieron los asesinatos obtuvieron la cadena perpetua, la acusación consideró que fue ella quien planeó el crimen a sangre fría y con el objetivo de quedarse con el dinero del seguro de vida de sus familiares, por lo que merecía una sentencia más severa que la de sus cómplices.
"Teresa Lewis es la persona más malvada que he conocido", aseguró a la prensa local David Grimes, fiscal del condado de Pittsylvania. "No encontrarás a nadie que la conociera antes de los hechos y que pensara que era retrasada mental o que podía serlo".
Su abogado, James Roncap, insistió esta semana en que uno de los cómplices de la acusada había reconocido que la convenció de que había que asesinar a su marido, y que Lewis padecía un trastorno de personalidad que la hacía dependiente.
Lewis, que repitió a los medios que lamenta profundamente sus crímenes, se convirtió en los últimos años en consejera para otras mujeres en la prisión de Fluvanna, donde estuvo recluida hasta el sábado.
Esta mañana, Lewis explicó a la emisora de televisión local WTVR que se encontraba reconfortada por su fe y por el canto de himnos religiosos.
"Tengo la esperanza de que algo cambiará. Pero si he de ir junto a Jesús, sé que será lo mejor", declaró.
En Virginia, el estado que cuenta con más ejecuciones después de Texas, ninguna mujer había sido ejecutada hasta hoy desde que Virginia Christian, una sirvienta negra de 17 años que había matado a su patrona, murió electrocutada en 1912.
Casi un siglo después, los métodos han cambiado, pero 52 mujeres siguen esperando la fecha de su ejecución en Estados Unidos, donde hay alrededor de 3.260 presos en el corredor de la muerte.
