20 may 2013

Ana Carolina López E.


Muchos no pueden creer que una mujer de 1.47 cm y con cara de niña de 11, haya cometido este crimen a sangre fría.

Luego del crimen, la menor reportó la presunta desaparición de sus padres, María Albertina Enríquez, de 68 años y Efrén López Tarango, de 88; sin embargo, en las investigaciones de la Fiscalía, el novio de la jovencita, José Alberto Grajeda Bastista se quebró durante la entrevista y confesó el crimen que planeó junto con la menor y otro amigo de nombre Mauro Alexis Domínguez Zamarrón. 

Cuando se enteraron de la noticia, varios de los conocidos de la joven entraron en shock; los amigos de Ana Carolina, principalmente cuatro; dos gemelos y otra muchacha, ahijada de las víctimas, no lo podían creer: “ya no quieren volver a ver a la chica, están muy enojados con ella,” reveló en entrevista una fuente cercana. Ana Carolina tiene 17 años, en febrero de 2014 cumplirá su mayoría de edad; desde pequeña fue dada en adopción, su madre biológica falleció por VIH sida hace cinco años, el padre murió hace tiempo, le sobrevive una hermana biológica pocos años mayor que ella. 

Para quienes trataron a Ana la describen como tranquila, reservada, inteligente, no muy sociable y aunque se llevaba muy bien con sus cuatro amigos compañeros de escuela, señalan que en ocasiones se aislaba y era inexpresiva. Siempre lucía uñas impecables “muy bien arregladitas de salón”, la mayor parte del tiempo llevaba suelto su cabello largo ondulado, usaba jeans o falditas cómodas, andaba bien vestida pero sin llamar la atención ni caer en la vanidad extrema, así describen la imagen habitual de la joven que cursaba el cuarto semestre de preparatoria.

En lo que a su desempeño escolar corresponde, Ana era buena estudiante, no le conocían problemas, ni con compañeros ni maestros, no faltaba a clases y era dedicada a cumplir sus tareas académicas. Aunque ella siempre supo que era adoptada, el comportamiento de la menor hacía sus padres no mostraba nada fuera de lo normal: “en ocasiones discutía con la mamá por teléfono, pero como típica adolescente”, apunta la persona que describe a Ana Carolina. “Nunca imaginé que fuera capaz de hacerle algo a sus papás, ellos le daban todo, cuando me enteré de la noticia y que era ella, yo lloré” agrega la fuente cercana a la familia, (quien prefirió omitir su nombre). Efrén y Albertina daban todo lo que estuviera en sus manos a la jovencita, inclusive, aunque ella conducía el auto de la mamá, pronto le iban a comprar su propio vehículo e iban a pagarle lo necesario para cursar el siguiente semestre de estudios en Estados Unidos. Pero los planes de Ana eran diferentes; ella llegó a comentar entre sus amistades que ya quería casarse, tener hijos, para formar su propia familia “con hijos que sí fueran suyos”. Relación con José Alberto Grajeda Bastista Cuatro meses llevaban de relación estable Ana y José Alberto, ya que previamente estaban juntos de forma intermitente, ya que cortaban y volvían”. 

A decir de gente que la conoció, el noviazgo parecía “sentarle bien” a Ana, puesto que antes de ser novia de José Alberto; era muy geniosa, si algo no le gustaba se le notaba en la cara. El amorío de la joven pareja dejó de ser bien visto por los padres adoptivos de Ana, quienes en castigo le negaron a José Alberto el acceso a la casa, luego de una discusión porque ella no iba a clases de natación por irse con él. Fueron esas peleas y una propuesta de su amigo Mauro lo que desataron la idea del estremecedor crimen que planearon con un mes de anticipación; querían matarlos para ella quedarse con la herencia de los padres, comprar anillos de compromiso, el departamento y casarse, confesó en su declaración el novio, José Alberto. Quién por otra parte en entrevistas anexas que le hicieron sicólogos aludió que era Ana la que llevaba las riendas de la relación, puesto que “ella lo manipulaba con sexo”. El crimen Ana, su novio Alberto y el amigo Mauro, eligieron el día viernes para cometer el crimen, puesto que en esa fecha la mujer que acude a realizar la limpieza descansa, según se reveló cuando el Ministerio Publico dio detalles del asesinato durante la audiencia de vinculación de los dos varones. El MP explicó que el día de los hechos, los jóvenes esperaron a que Efrén (el padre) se fuera a jugar billar, después Ana dejó pasar a su casa a Mauro y Alberto; cuando ya estaban adentro llamó a su madre Albertina para que fuera a la cocina, pero la mujer no quiso salir “porque estaba en fachas”. Con la negativa de la mujer, hicieron ruidos y fingieron que Mauro y Alberto ya se habían retirado. 

Al creer que ya no estaban, Albertina accedió a ir a la cocina, pero al entrar Mauro la sorprendió por la espalda y con sus manos empezó a estrangularla, después uso cables eléctricos para ahorcarla y finalmente le inyectaron tres jeringas de ácido en el pecho y en la yugular; posteriormente escondieron el cuerpo y esperaron a que llegara Efrén, (el padre). Alberto, fue quien estranguló al padre y amarró su cuello a una pata de la mesa “para en caso de que despertar no pudiera moverse” expresó el joven en su declaración; a la segunda víctima también le inyectaron en la yugular. Tras consumar el crimen, los jóvenes tomaron alrededor de 20 mil pesos que tenían las víctimas en una bodega, después se limpiaron las manos con cloro y se “fueron a comer Dogos a un local de la avenida Ortiz Mena, donde comentaron cómo se sentían después de matarlos”. 

Luego de cenar, regresaron a la vivienda donde bebieron las cervezas que había en el refrigerador, conversaron y fueron a dormirse. A la mañana limpiaron la escena, subieron los cuerpos a la camioneta Honda color azul, buscaron tres botes de plástico para ir a la gasolinera a comprar trece litros de gasolina. Mauro manejó la camioneta hasta que llegaron a un terreno baldío, a las fueras de la ciudad, por el Periférico Lombardo Toledano, cerca de un centro recreativo de nombre Sapo Verde, ahí arrojaron los cuerpos. Al momento de tratar de quemarlos, se percataron de que no tenían con que prender fuego, por lo que subieron de nuevo al vehículo, fueron a una tienda a comprar cerillos, regresaron y finalmente José Alberto prendió los cuerpos.

Posteriormente acudieron al restaurante; después Alberto y Ana acudieron a Telcel y por último, a plaza Galerías; donde llegaron a una joyería para medirse anillos de compromiso, mientras que su novio José Alberto se compró un reloj. Por la noche, Ana Carolina se arregló para ir a unos 15 años en los que José Alberto iba a trabajar como mesero, ahí disfrutó la noche. 

Al día siguiente, Ana decidió reportar primero con su tía y después a las autoridades a sus padres como desaparecidos. Frialdad ¿cautivadora para especialistas en sicología criminal? La frialdad que mostró Ana, al hablar y confesar el crimen así como su actitud imperturbable en la audiencia ante el juez llamó poderosamente la atención de personal de la Fiscalía, cómo si se tratara de un pequeño Aleister Crowley; la aparente falta de remordimientos dejó impactado a personal que la atendió. No solo Ana llamó la atención, también el cuadro sicológico de Mauro Alexis, quién al parecer fue el primero en proponer la idea de matar a los padres de Ana. En las declaraciones de Alberto, señaló que Mauro les admitió que siempre tuvo la inquietud de cercenarle un seno a su madre, cocinarlo y comérselo, pero que nunca lo hizo porque derramaría mucha sangre. Además de que Alberto aseguró que tras asesinar a los padres de Ana, Mauro quería seguir matando. Estos casos, que podrían encajar en cuadro psicópata, no se habían visto antes en esta ciudad de Chihuahua. 

Quince años la pena máxima para Ana; prisión vitalicia a sus cómplices La Fiscalía de Chihuahua, busca acreditar el crimen de homicidio con todas las agravantes de ley, “predeterminación, alevosía, ventaja y traición”; dicho delito según el código penal puede castigarse hasta con la prisión vitalicia. No obstante, en el caso de Ana, por ser aún menor de edad, la protege la Ley Especial de Justicia para Adolescentes infractores de Chihuahua, la cual, estimula que la pena máxima que podrán imponerle a un menor es de 15 años de prisión. Por lo que de acreditarse el homicidio con todas las agravantes Ana pasaría como máximo 15 años de prisión y sus presuntos cómplices podrían pasar toda su vida en la cárcel.  

Confiesa crimen La menor reportó la presunta desaparición de sus padres, sin embargo, en las investigaciones de la Fiscalía, el novio de la jovencita, se quebró durante la entrevista y confesó el crimen que planeó junto con la menor y otro amigo.

26 mar 2013

Patricia Ramírez Morales


El cadáver del infortunado comerciante, quien durante más de diez años se dedicó a la reproducción y venta de discos “piratas”, tenía en el pecho un cartelón con la leyenda: “esto les pasará a quienes se brinquen las trancas. Atentamente los Z”.

Este burdo mensaje fue la línea a seguir para lograr la captura de la autora intelectual del crimen, que resultó ser la líder de los comerciantes ambulantes, Patricia Ramírez Morales, quien al estar sujeta a investigación, aseguró ser representante de los Z”. Los acontecimientos se iniciaron el 11 de febrero del año en curso, cuando la líder de mercaderes Patricia Ramírez Morales, de 38 años de edad, se presentó al establecimiento de venta de discos “piratas” situado en inmediaciones del mercado de abasto de esta ciudad, para exigirle a su propietario Néstor Ruiz Bautista, apodado” El Chapulín”, el “pago de piso” y protección, por la cantidad de 50 mil pesos mensuales que habían convenido.

Ruiz Bautista se negó rotundamente a seguir siendo extorsionado y más aún, le advirtió que la denunciaría en la delegación de la Procuraduría General de la República, por sus vínculos con narcotraficantes y la organización criminal de “Los Zetas”. Patricia, se retiró del lugar y media hora después un grupo de sujetos cubiertos del rostro con pasamontañas y portando rifles de asalto, en presencia de más de una decena de comerciantes y clientes, “levantaron” a Néstor Ruiz Bautista, a quien violentamente subieron a una camioneta blindada y huyeron con rumbo desconocido. Diez días después, fue encontrado muerto y en estado putrefacto el infortunado “Chapulín”, en una hondonada de la carretera que conduce a Magdalena Apasco, Etla; presentaba ocho disparos de arma de fuego de grueso calibre en todo el cuerpo y el clásico tiro de gracia en la frente”

Al siguiente día, integrantes del grupo de homicidios, capturaron a Patricia Ramírez Morales, cuándo tranquilamente salía de las oficinas del INEGI y de inmediato fue trasladada a la corporación policiaca en donde confesó que desde hace diez años es líder de tianguistas que operan en el Centro Histórico de la ciudad y de comerciantes del mercado de abasto, por lo que se había constituido en una mujer muy importante y de suficientes recursos económicos. “Por esta razón, la cabeza de Los Zetas me designó como su representante en la ciudad de Oaxaca y me dio línea para cobrar renta por uso de piso y protección a todos mis agremiados, cuyo producto compartía con él”, preciso Patricia.

Afirma la criminal que sicarios de “Los Zetas”, que por órdenes de ella han ejecutado a otros líderes del mercado de abasto que no se le adhirieron y en cuanto al fayuquero Néstor Ruiz Bautista, ordenó su “levantón” y ejecución porque se había revelado. Finalmente, Patricia Ramírez Morales, quien dijo tener su domicilio en la Colonia Mi Ranchito, de Santa Cruz Xoxocotlán, fue remitida a la Delegación de la Procuraduría General de la República donde quedó arraigada para ser investigada por delincuencia organizada, narcotráfico, secuestro agravado y homicidio.

Vindia Berenice Martínez Ramírez

La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) consignó ante un Juez Penal del Reclusorio Norte a la madre y al padrasto de un menor de tres años que murió a consecuencia de los golpes que le propinaban.

En un comunicado la dependencia detalló que se trata de Vindia Berenice Martínez Ramírez y Eduardo Rafael Martínez Ramón, quienes son probables responsables del delito de homicidio calificado.

De acuerdo con las investigaciones, el 20 de enero pasado elementos policiales localizaron abandonados a dos menores de tres y cinco años de edad en la calle Orozco y Berra, colonia Lindavista, en la delegación Gustavo A. Madero. Con el apoyo de paramédicos fueron trasladados al Hospital Pediátrico de Legaria, pero por su estado de salud el infante de tres años murió y la necropsia reveló que presentaban alteraciones viscerales y traumatismos.

Como resultado de las indagatorias se logró detener a la madre y al padrastro de la víctima, quienes se señalaron mutuamente de golpear a los menores, por lo que quedaron a disposición del Ministerio Público. Debido a las pruebas existentes la mujer fue ingresada al penal femenil de Santa Martha Acatitla, mientras que el hombre, quien cuenta con antecedentes penales por el delito de robo, al Reclusorio Norte donde en las próximas horas se determinará su situación jurídica.

22 mar 2013

Claudia Estefanía Rúelas

Claudia Estefanía Rúelas Tovar, de aproximadamente 26 años supuestamente, se suicido tras haber ahorcado a sus dos hijas en el pilar de una cochera habilitada, como vivienda las niñas eran Giovanna N/de 9 y Daniela de siete años.

Los cuerpos de las menores, se encontraban en la parte que utilizaban como cocina, colgados, con una venda en los ojos, la boca y manos con un tape de color gris, en una mesa se encontraron unas cartas presumiblemente póstumes, se dijo extraoficialmente que eran de las menores.

El cuerpo de la madre se localizó tirado en el patio trasero de la casa. El reporte inicial por un vecino, fue hecho aproximadamente a las 18:40 al centro de control y mando C-4 indicando que una persona se encontraba tirada inconsciente. Al llegar los uniformados, al domicilio sobre la calle Bonita número 2006, de la colonia Lomas de Rosarito, se encontraron con la horripilante escena, luego de derribar la puerta de la cochera . Hasta el lugar de los hechos llegaron paramédicos, autoridades del Ministerio Público, Semefo, y Periciales. Así mismo se encontraba la licenciada Patricia Cota, uniformada, ella es personal administrativo de seguridad pública, titular de recursos humanos.

20 mar 2013

Tylar Witt

Tylar Witt sólo tenía 14 años cuando planeó el asesinato de su madre en 2009. La lectura de su diario fue, según ha relatado, el motivo por el que decidió cometer el crimen. Sin embargo, Tylar no actuó sola.

Su novio, Steven Colver, que ahora tiene 21 años, fue el autor material de los hechos. Tras el juicio, la joven ha sido condenada a 15 años de prisión, mientras que Steven ha sido condenado a cadena perpetua. Pese a la negativa inicial, Tylar Witt ha decidido declarar en contra de su novio, Steven Colver, en el juicio por el asesinato de su propia madre.

Así, la joven, que planeó y participó en el crimen ocurrido en 2009, ha recibido una reducción en la pena impuesta al sólo ser condenada a 15 años de prisión por los hechos, según informa People. Sin embargo, Steven, el autor material del crimen, ha sido condenado a cadena perpetua.

Todo ocurrió en 2009, cuando Joanne, la madre de Tylar, leyó el diario de su hija de 14 años que contaba con todo detalles sus aventuras sexuales con Steven. Las confidencias de la joven eran una evidencia en la investigación por violación de Colver, que tenía 19 años en ese momento, según explica la revista People. "Estaba en shock y entonces tuve un ataque de pánico. 

Todo estaba en ese diario. No había forma de que él saliera impune de los cargos", ha declarado Tylar en el juicio. Planearon minuciosamente el asesinato Tylar explicó que la pareja planeó dejar la ciudad, pero temían ser capturados si la madre de la adolescente llamaba a la policía después de su desaparición. La única opción, según creyeron, era matarla. "Le dije que podríamos coger un cuchillo de la casa", explicó Tylar. Colver subió la escalera hasta la habitación de Joanne con un cuchillo que sacó del restaurante en el que trabajaba y la apuñaló 20 veces mientras dormía.

Mariana Rosales Vera


19 de Marzo, 2013

Ix­ta­pa­lu­ca, Estado de México.- Lue­go de mi­nu­cio­sos tra­ba­jos de in­ves­ti­ga­ción y de in­te­li­gen­cia, ele­men­tos de la Policía Mi­nis­te­rial del Es­ta­do de Mé­xi­co acla­ra­ron los ase­si­na­tos que se co­me­tie­ron en días pa­sa­dos con­tra 4 in­te­gran­tes de una fa­mi­lia, un ma­tri­mo­nio y sus dos me­no­res hi­jos de 10 y 15 años de edad, que pre­sun­ta­men­te ha­bían si­do sa­ca­dos de su do­mi­ci­lio de ma­ne­ra vio­len­ta por un co­man­dan­do de va­rios su­je­tos ar­ma­dos.

El au­tor in­te­lec­tual y ma­te­rial del múl­ti­ple ho­mi­ci­dio que fue iden­ti­fi­ca­do co­mo Jor­ge Lu­na Ro­me­ro, de 23 años de edad y que re­sul­tó ser yer­no del ma­tri­mo­nio muer­to fue de­te­ni­do por ele­men­tos de la Po­li­cía Mi­nis­te­rial jun­to con Ma­ria­na Ro­sa­les Ve­ra, de 19 años, hi­ja de los oc­ci­sos que in­di­rec­ta­men­te se con­vir­tió en su cóm­pli­ce, pues no se atre­vió a de­nun­ciar a su ama­sio y guar­dó si­len­cio, pe­se al bru­tal ase­si­na­to que es­te de­se­qui­li­bra­do su­je­to co­me­tió con­tra sus pa­dres y sus dos me­no­res her­ma­nos.

Los po­li­cías mi­nis­te­ria­les tam­bién de­tu­vie­ron a la se­ño­ra Rey­na Mi­ran­da Ro­me­ro, de 50 años de edad, ma­dre del pre­sun­to ho­mi­ci­da y a su pri­mo Jo­sé An­to­nio Me­lén­dez Lu­na, de­bi­do a que las in­ves­ti­ga­cio­nes que se rea­li­za­ron es­ta­ble­cie­ron que estos le ayu­da­ron a des­ha­cer­se de los ca­dá­ve­res, los detenidos fue­ron des­cu­bier­tos cuan­do ya se da­ban a la fu­ga al Es­ta­do de Ve­ra­cruz, don­de pre­ten­dían es­con­der­se en la ca­sa de unos ami­gos pa­ra eva­dir la ac­ción de la jus­ti­cia. Es­te la­men­ta­ble ca­so que­dó al des­cu­bier­to la no­che del pa­sa­do 8 de mar­zo, des­pués de que fa­mi­lia­res del se­ñor Ro­ge­lio Ro­sa­les Vi­lla, de 47 años de edad, se pre­sen­ta­ron en las ins­ta­la­cio­nes del cen­tro de jus­ti­cia de Ix­ta­pa­lu­ca pa­ra pe­dir el au­xi­lio de ele­men­tos de la Po­li­cía Mi­nis­te­rial, pues afir­ma­ban que un co­man­do de va­rios su­je­tos ar­ma­dos lle­ga­ron al do­mi­ci­lio del se­ñor Ro­ge­lio, ubi­ca­do en la Co­lo­nia Jor­ge Ji­mé­nez Can­tú y a pun­ta de pis­to­la se lo lle­va­ron con rum­bo des­co­no­ci­do jun­to con su es­po­sa y sus dos me­no­res hi­jos.

Cuan­do los ele­men­tos de la Po­li­cía Mi­nis­te­rial ini­cia­ron de lle­no con los tra­ba­jos de in­ves­ti­ga­ción pa­ra en­con­trar a los fa­mi­lia­res, al siguiente día, el 9 mar­zo, fue lo­ca­li­za­do en un pa­ra­je del po­bla­do de Río Frío, a un cos­ta­do de la Au­to­pis­ta Mé­xi­co-Pue­bla, a la al­tu­ra del ki­ló­me­tro 27, el cuer­po sin vi­da de uno de los menores que había sido secuestrado con sus padres, el ni­ño fue identificado como Alán, de 10 años de edad, a quien sus ver­du­gos es­tran­gu­la­ron. Dos días des­pués, el 11 de mar­zo, muy cer­ca de es­te lu­gar, a un ki­ló­me­tro de dis­tan­cia, fue­ron en­con­tra­dos los ca­dá­ve­res del se­ñor Ro­ge­lio Ro­sa­les Vi­lla y el de su hi­jo Adrián, de 15 años de edad; las au­to­ri­da­des po­li­cia­cas in­for­ma­ron que a es­te jo­ven­ci­to sus ver­du­gos lo ha­bían ase­si­na­do bru­tal­men­te a gol­pes y que a su pa­dre lo de­go­lla­ron. Al otro día, el 12 de mar­zo, las au­to­ri­da­des po­li­cia­cas fi­nal­men­te en­con­tra­ron muer­ta ca­si en la mis­ma zo­na a la se­ño­ra Adria­na Ve­ra Cor­tés, es­po­sa y ma­dre de los oc­ci­sos, a quien los pre­sun­tos ho­mi­ci­das tam­bién de­go­lla­ron.

En ese mo­men­to, los ele­men­tos de la Po­li­cía Mi­nis­te­rial con­si­de­ra­ron que por la for­ma en que los in­te­gran­tes de es­ta fa­mi­lia fue­ron ase­si­na­dos po­si­ble­men­te se ha­bía da­do una bru­tal ven­gan­za de in­te­gran­tes del cri­men or­ga­ni­za­do di­ri­gi­da al pa­dre de fa­mi­lia. Sin em­bar­go, con­for­me avan­za­ron los tra­ba­jos po­li­cia­cos, tam­bién se ma­ne­jó un ro­bo o una ven­gan­za de ti­po pa­sio­nal co­mo po­si­ble mó­vil del múl­ti­ple ho­mi­ci­dio, pues po­li­cías mi­nis­te­ria­les re­ve­la­ron que se­gún ver­sio­nes de fa­mi­lia­res de los oc­ci­sos, el se­ñor Ro­ge­lio aca­ba­ba de ob­te­ner un prés­ta­mo por 150,000 pe­sos pa­ra pa­gar al­gu­nas deu­das que te­nía y se pen­só que pu­do ser víc­ti­ma de un asal­to, aun­que tam­bién se su­po que se en­te­ró que su es­po­sa lo en­ga­ña­ba con otro hom­bre y no se des­car­tó que su su­pues­to ri­val en amo­res lo man­da­ra ase­si­nar jun­to con sus hi­jos pa­ra vi­vir li­bre­men­te su amor.

Es­tas po­si­bles lí­neas de in­ves­ti­ga­ción fue­ron tra­ba­ja­das am­plia­men­te, aun­que gra­cias a la sa­ga­ci­dad de los mi­nis­te­ria­les ca­da una de ellas fue des­car­ta­da has­ta que lle­ga­ron al fon­do del asun­to cuan­do se en­te­ra­ron que una hi­ja de los oc­ci­sos ha­bía que­da­do vi­va y que di­cha mu­jer pe­se a la tra­ge­dia an­da­ba muy cam­pan­te y no se le veía preo­cu­pa­da. Cons­cien­tes de que es­ta jo­ven po­día te­ner al­gu­na re­la­ción en los ase­si­na­tos de sus fa­mi­lia­res o sa­bía al­go, los mi­nis­te­ria­les se tras­la­da­ron a su do­mi­ci­lio pa­ra in­te­rro­gar­la y al so­me­ter­la a una se­rie de cues­tio­na­mien­tos se mos­tró su­ma­men­te ner­vio­sa y ca­yó en cons­tan­tes con­tra­dic­cio­nes y aun­que en ese mo­men­to se man­tu­vo en su po­si­ción de afir­mar que no sa­bía na­da, pos­te­rior­men­te to­do que­dó al des­cu­bier­to, cuan­do los mi­nis­te­ria­les la in­ter­cep­ta­ron y de­tu­vie­ron jus­to en el mo­men­to en que se da­ba a la fu­ga con su ama­sio, la ma­dre de és­te y un pri­mo, pues sa­bían que ya ha­bían si­do des­cu­bier­tos. Al ser tras­la­da­dos a las ins­ta­la­cio­nes del cen­tro de jus­ti­cia lo­cal y una vez que fue­ron so­me­ti­dos a un in­te­rro­ga­to­rio por se­pa­ra­do, los de­te­ni­dos con­fe­sa­ron to­do. 


 Agencias

14 mar 2013

El tiroteo de North Hollywood



"El tiroteo de North Hollywood en 1997 fue quizás el incidente más increíble y más heroico en la historia del Departamento de Policía de Los Angeles que siempre será recordado."

En 1997 dos individuos fuertemente armados (Larry Phillips y Emil Matasareanu) intentaron robar el Bank of America de North Hollywood en Los Ángeles. Fueron rápidamente descubiertos por la policía y todo habría terminado como cualquier otro atraco frustrado si no fuese porque ambos portaban un verdadero arsenal de armas automáticas y semiautomáticas y estaban cubiertos de blindaje antibalas de la cabeza a los pies.

En concreto iban equipados con tres fusiles de asalto AK47 con cargadores de tambor de 100 balas de munición perforante, un rifle automático Bushmaster del calibre .223, un Heckler & Koch semiautomático del calibre .308 y una Beretta de 9mm. La única parte del cuerpo que no llevaban protegida era la cabeza. Al dárseles el alto, los sospechosos abrieron fuego contra los agentes, obligándoles a cubrirse y pedir refuerzos. En poco tiempo hubo casi 350 policías en la zona y se cortaron todas las calles próximas. Los atracadores mientras tanto continuaban disparando contra todo lo que se moviese. Uno de ellos usaba el coche de huida como cobertura mientras el otro maniobraba con él, aunque rápidamente fue evidente para los dos que las salidas habían sido bloqueadas. A pesar de ello no se rindieron. Las armas ligeras que llevaban los policías no conseguían perforar los chalecos antibalas y era difícil conseguir un buen disparo apuntado a la cabeza. Varios de los agentes incluso entraron en una tienda cercana en busca de armamento más pesado con el que hacerles frente. Con la sensación de seguridad que le proporcionaba no haber recibido un rasguño en el tiroteo, uno de los atracadores (Larry Phillips) pronto abandonó la protección del vehículo y caminó por la calle vaciando el cargador de su arma.

Luego sacó una pistola y siguió disparando hasta que repentinamente cayó al suelo, probablemente alcanzado por una bala certera, aunque también se dice que pudo suicidarse. Toda la escena fue grabada por las cámaras de televisión. El atracador superviviente (Emil Matasareanu) consiguió escapar del cerco policial atravesando el parking de banco y condujo calle abajo hasta que las ruedas pinchadas le obligaron a detenerse. Entonces sacó varias armas del maletero e intentó robar un pickup que había sido abandonado por su dueño al oír los disparos. No consiguió ponerlo en marcha y en ese momento un coche de policía llegó a su altura. Viéndose rodeado de nuevo, abrió fuego y los agentes respondieron, hiriéndole mortalmente.

Aunque parezca mentira, aquella mañana sólo murieron los dos atracadores. En poco más de una hora, más de 1000 balas fueron disparadas, once policías y cinco civiles resultaron heridos y varios coches y edificios de la zona recibieron cientos de impactos. Se puede considerar casi un milagro que no hubiese más víctimas, pero gran parte del mérito hay que atribuírsela a los agentes que arriesgaron sus vidas para rescatar a compañeros y transeúntes que habían sido alcanzados. Este suceso supuso un duro golpe para el Departamento de Policía de Los Ángeles, que a pesar del heroísmo demostrado tuvo que plantearse seriamente la capacidad de respuesta de sus hombres ante condiciones de violencia extrema.

Como dato anecdótico, podría parecer que el tiroteo del atraco de "Heat", con Al Pacino y Robert De Niro, está inspirado en estos hechos, pero en realidad la película fue rodada dos años antes. Una vez más la realidad supera ampliamente a la ficción..

Brae Hansen



Brae Hansen y Gann Nathaniel fueron declarados culpables de matar a Timoteo MacNeil. Una mujer joven que urdió un complot para matar a su padrastro en su casa de Rolando fue enviada el viernes a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, y su hermano 25 años de prisión.

Brae Hansen, de 19 años, y Gann Nathaniel 20 años de edad,  fueron declarados culpables de asesinato en primer grado en el 19 de julio de 2007, disparando la muerte de Timothy MacNeil, un abogado de 63 años de edad. Aunque era Gann que disparó cuatro balas en la víctima, Hansen fue considerado culpable.

Los miembros del jurado encontraron cierto una circunstancia especial de acecho en su caso. Antes de dictar las sentencias, el juez Frederick negó propuestas de nuevos ensayos y reducir las penas.

"Es una tragedia - dos jóvenes que hacen esto a un ser querido", dijo el juez. "Estos acusados ​​crearon una gran cantidad de víctimas. Es triste. Es triste". La hermana Hansen, Erin Ellison, le dijo a su hermano menor que ella la va a perder. "Siento que no tenía suficiente amor en su vida para saber que esta decisión nunca valdría la pena", dijo Ellison.

El día del crimen, Hansen, entonces de 17 años, le dijo a la policía que un intruso enmascarado sorprendió a ella ya su padrastro y le disparó a la víctima cuatro veces, incluyendo un tiro final a la parte posterior de la cabeza. El vicefiscal de distrito George Bennett dijo que la policía trata inicialmente Hansen como víctima pero la arrestaron cuando su historia se vino abajo. Gann, entonces de 18 años, fue arrestado en su casa de Arizona al día siguiente. El fiscal dijo que Hansen estaba enojado con su padrastro y lo quería muerto y llamó a su hermano en Arizona para reclutarlo para ayudarla.

La madre de los acusados ​​se suicidó un año antes de MacNeil fue asesinado. Novia de la víctima, Kim Bieda, dijo que debe de haber estado aterrorizada como Gann le estaba disparando. Según el testimonio anterior, Hansen dijo a la policía que su padrastro le preguntó "¿Por qué me estás matando?" después de los disparos sonaron inicialmente. "No debería haber muerto de esta manera cruel y violenta", dijo Bieda el juez. "El asesinato de Tim fue una tragedia horrible, terrible y sin sentido". Para Gann, Bieda dijo: "Usted se llevó la vida de Tim, y ahora debe pagar con su cuenta." Bieda dijo MacNeil pensé que iba a venir a casa para un almuerzo de cumpleaños cuando fue emboscado. MacNeil, la hermana-en-ley, Bonnie MacNeil, dijo que el asesinato no fue un asesinato estímulo-de-la-momento, pero había sido planeado durante días. Su esposo, Richard, dijo que él lucha con sentimientos de odio y venganza por los demandados por haber matado a su único hermano. "Yo nunca los perdonare y espero que alguien se olvide de que alguna vez existió", dijo. El juez dijo que las pruebas eran "abrumadoras" de que Gann fue culpable de matar a MacNeil. 

Sandra González Agüero



Sábado 15 de octubre de 2005

 El fiscal Ricardo Juan aguardaba ayer resultados de algunas pericias antes de indagar a la ex convicta que mató de cinco balazos a su ex pareja el jueves en el Bingo de San Fernando.

Sandra González Agüero, de 38 años, según fue identificada la supuesta homicida por la policía, pasó la noche en la comisaría de la mujer, ubicada en la calle Luis Sáenz Peña al 1.800, de la localidad de Martínez a la espera de ser trasladada a la UFI 1 para que le tome declaración el fiscal.

"La mujer, que se encuentra alojada en una celda aislada del resto de las detenidas, pasó una noche tranquila", dijo una fuente policial. González Agüero se acercó el jueves a Verónica Pérez Verón, de 24 años, mientras trabajaba en el Bingo, y le disparó cinco tiros con una pistola 9 milímetros, provocando conmoción y terror dentro de la sala de juegos, ya que, según testigos amenazaba con quitarse la vida. Las dos se habían conocido en prisión, donde habrían mantenido una relación de pareja.

El comisionado Guido Pesce, titular de la Jefatura Departamental Conurbano Norte, indicó que "la detenida entró -en referencia al Bingo- directamente para cometer el homicidio". Ambas mujeres estuvieron detenidas en la misma época en la unidad 8 de Los Hornos en la Plata. 

En esa oportunidad Pérez Verón cumplía una condena por homicidio en ocasión de robo cometido en un local de comidas rápidas de Acassuso, y González Agüero purgaba tres condenas -de ocho, cuatro y tres años de prisión- por robo calificado en la modalidad de piratería del asfalto, confiaron las fuentes. Agüero, tras los disparos, fue rodeada por los policías que llegaron en segundos al lugar pero se negó a entregarse amenazando con suicidarse. Luego fue desarmada y reducida por el grupo Halcón.

12 mar 2013

Stacey Barker


 Stacey Barker de 26 años fue declarada culpable de haber asesinado a su hija de tan sólo 18 meses de edad y posteriormente arrojar su cadáver cerca de una autopista. Stacey fue condenada a 25 años de cárcel.

Cabe señalar que Barker había reportado a su hija como desaparecida, sin embargo, y gracias a sus constantes contradicciones, se pudo determinar que ella había dado muerte a su pequeña.

Millicent Cumberbatch



10 de mayo 2002 .- A día de ayer abuela de 74 años de edad, se enjugó una lágrima mientras era trasladada de la corte después de haber sido declarado culpable de asesinar a su ex marido.

Millicent Cumberbatch cerró los ojos en el banquillo Corte Suprema al oír un jurado emitirá su veredicto tras deliberar durante dos días y medio. Geoffrey Flacoman remitió Cumberbatch para presentaciones previas a la sentencia .

Cumberbatch, antes de Mooroolbark, se declaró no culpable de asesinar a Stanley Cumberbatch, de 72 años, quien fue asesinado a tiros en su casa Kalorama en septiembre de 2000.

El Fiscal Ray Elston, dijo en el cierre del caso que Cumberbatch fue desviada y una mentirosa en lo absoluto que asesinó a su marido en un acto de venganza. El Sr. Elston también sugirió Cumberbatch albergaba una amarga animosidad hacia la ex amante de su marido, a quien ella había telefoneado meses antes del asesinato con el mensaje: "Usted recibirá un cuchillo en la espalda." Él dijo que la animosidad existente en los últimos años affair anterior y sus posibles consecuencias para los bienes del Sr. Cumberbatch 

Dijo el Sr. Cumberbatch murió de lesiones graves en la cabeza después de ser golpeado brutalmente en la cabeza mientras dormía. Sr. Elston dijo también fue apuñalado en la cabeza, cuello y espalda. Él dijo Cumberbatch mintió a la policía y trató de crear una historia que ella estaba preocupada por su marido cuando ella ya sabía que estaba muerto.

Le dijo a su hermana en Gran Bretaña que el Sr. Cumberbatch había muerto mientras dormía y el primer golpe lo mató. Más temprano en el juicio, el señor Elston, dijo Cumberbatch vivía en una casa de retiro en Mooroolbark, pero se quedó tres o cuatro noches a la semana en casa de su marido en una habitación separada. Dijo más tarde que inicialmente mintió a la policía por tener las llaves de la casa del Sr. Cumberbatch. Entonces ella dijo que había estado en la casa, había encontrado su cuerpo y temía verse implicado si ella lo reportado. David Drake, para Cumberbatch, dijo que la acusación descansaba casi exclusivamente en sus expresiones confusas. Él dijo que no hay evidencia científica para su implicar, pero una gran cantidad de evidencia que sugiere un robo que salió mal. Sr. Drake dijo Cumberbatch no tenía la capacidad física para entregar los golpes con la fuerza alegado.

Jennifer Mee

Octubre de 2010

 Jennifer Mee saltó a la fama en EEUU hace tres años por culpa de un prolongado ataque de hipo, que entonces duraba seis semanas. 

La joven Mee, de 16 años en aquella fecha, fue bautizada como “la niña del hipo”, apodo sobradamente justificado después de ver esta entrevista en la que, entre hip y hip explica su dolencia, a las cámaras de TV. Mee ha vuelto a ser noticia en su país de origen, la joven robó a punta de pistola y posteriormente asesinó a un hombre de 22 años en su ciudad natal, San Petersburgo, Florida. Jennifer Mee, de 19 años, convenció a Shannon Griffith para que acudiera a una casa abandonada, donde esperaban sus cómplices, dos hombres de raza negra, igual que la víctima. Mee actuó como cebo para atraer a Griffith, al que, según la CNN, conoció en una red social.

Los malhechores pretendían quitar a la víctima los 50 o 60 dólares que llevaba encima pero éste se resistió, se inició una pelea y finalmente le dispararon hasta matarle, según han reconocido ante la policía los tres detenidos. Tras sus 15 minutos de gloria por el prolongado ataque de hipo, Jennifer tuvo algún que otro encontronazo con la autoridad, aunque nada grave. En una entrevista con una emisora de radio, la madre de Jennifer achaca al famoso hipo el cambio que operó en su hija: “Aquello fue la maldición del hipo”, dice la dolida madre.

Justina Morley y el asesinato de Jason Sweeney



 El 30 de Mayo de 2003 en el barrio de Fhistown, Filadelfia, Justina Morley de 15 años de edad invitó a Jason Sweeney de 16 años de edad a una cita. Sweeney ancioso de imprecionar a su nueva novia cobró su ultimo cheque de pago de 500 dolares, que se habia ganado trabajando en la construcción con su padre, sin embargo, los adolencentes no fueron a cenar o a ver una peliculas.

La forma en que Sweeney fue asesinado, la edad de los adolescentes implicados, y la aparente indiferencia de los responsables llamó la atención a nivel nacional. En lugar de eso, Justina llevo a Jason a una zona aislada en la que tres personas lo atacaron, Edward "Eddi" Batzia de 16 años y los hermanos Domingo Coia de 17 años y Nicolas Coia de 16 años, Morley mantenía relaciones sexuales con Nicholas Coia y Edward Batzig Jr.

Justina Morley dijo que después de que ella comenzó a fumar marihuana a los 10 años, ella también comenzó a tomar píldoras de prescripción y cocaína, su madre , dijo que su hija comenzó a cortar sus muñecas a la edad de 10. Ella también fue hospitalizada por amenaza de suicidio y automutilación en 2002.  Fue admitida una vez al Hospital y comenzó a cortar las muñecas, las rodillas y los muslos, tomando pastillas y mostrando un poema suicidio, que ella había escrito, a la puerta. Morley dijo a su madre que se suicidaría si no la sacara del hospital. Su madre la llevó a cabo, va en contra del consejo del hospital.

También se observó que fue expulsado del octavo grado, que repitió en Santo Nombre de Jesús Escuela Católica en lugar de la escuela pública que asistía. Un psiquiatra contratado por el equipo de la defensa, William Russell, dijo que la razón por la que comenzó la actividad sexual a una edad más temprana "fue un intento de validación de autoestima".

Ella testificó que había tenido relaciones sexuales con ambos Nicholas Coia y Batzig a cambio de heroína tan sólo unos días antes de que asesinó a Sweeney, los chicos golpearon en la cabeza y la cara con un hacha, un martillo y un ladrillo, dijo la policía. El adolescente, que había cobrado su cheque de pago de sólo el trabajo de construcción que trabajó con su padre, fue golpeado tan severamente que era irreconocible, dijo la policía.

Justina Morley se declaró culpable de asesinato en tercer grado a cambio de su testimonio y fue sentenciado a 17 1/2 a 35 años en prisión, Dominic Coia, Coia Nicolás y Batzig Edward en mayo de 2005, fueron condenados a cadena perpetua sin libertad condicional por homicidio, además de 22 1/2 a 45 años por conspiración, robo y posesión de arma del crimen. Ninguno de los adolescentes mostró ningún remordimiento por el asesinato

Emily Katherine Starnes y Consandra Nicole Tyree,




Agosto 2011

Dos adolescentes de Carolina del Norte están acusadas ​​del asesinato de un taxista llamado Williams Adam. 

Williams fue enviado a un estacionamiento de un restaurante en Hickory. Cuando llegó, fue apuñalado hasta la muerte. Según la policía, el motivo fue el robo. Sin embargo, Williams sólo tenía $ 50 en él cuando murió. Tres hombres, Camyron Johnson, de 22 años, Matthew Hopkins, de 22 años, y Robert McElwee, 18, ​​fueron arrestados en conexión con el asesinato. Emily Katherine Starnes y Consandra Nicole Tyree, ambas de 16, fueron interrogados inicialmente, y la dejaron ir, pero después de una investigación más tarde fueron detenidas.

De acuerdo con Hickory capitán de la policía Thurman Whisnant, "Sabíamos que estos dos jóvenes han participado desde el primer momento, pero quería hacer una investigación completa, exhaustiva. Estaba claro que no tenían participación antes, durante y después del crimen." Ambas están acusadas ​​de asesinato , robo con armas de fuego y conspiración para cometer un robo. 

Fueron condenadas a cadena perpetua.