28 mar. 2012

Adriana Cruz


El fiscal aseguró que Adriana Cruz aparentemente "estaba en su sano juicio" cuando "cometió" el crimen de su hijo de seis años en San Vicente. Mientras esperan que declare, consideró que la mujer "está más que comprometida" en la causa.

El fiscal Leandro Heredia aseguró hoy que Adriana Cruz aparentemente "estaba en su sano juicio" cuando "cometió" el crimen de su hijo de seis años en un country de la ciudad bonaerense San Vicente, y consideró que la mujer "está más que comprometida" en la causa.

"Se encuentra en condiciones de declarar, aunque hay una recomendación de una internación psiquiátrica porque tendría algún vestigio de querer autolesionarse o suicidarse", manifestó el funcionario judicial sobre la acusada del asesinato en el country San Eliseo, situado en el kilómetro 18 de la ruta 52.

Heredia señaló a la prensa que "la única imputada en la causa está más que comprometida" y agregó que "hasta el momento no se ha detectado ninguna patología psiquiátrica de base, lo que nos lleva a pensar que la mujer estaba en su sano juicio en el momento de cometer lo que cometió".

En base a los elementos reunidos ayer por la tarde, la principal hipótesis que siguen los oficiales es que la mujer mató al nene y que luego intentó suicidarse, sin que hayan intervenido terceros extraños a la familia.

Tras el hallazgo del cadáver, la implicada fue trasladada al hospital de Vicente López, donde los médicos le curaron las heridas, le practicaron un lavaje de estómago y la sedaron por la ingesta de los psicofármacos.




Adriana Cruz vio la foto de su marido, el contador Carlos Vázquez, con una mujer de 34 años en su celular. Esto despertó la furia de la Cruz que asesinó a su hijo de seis años en su casa del country de San Vicente.

Según publica el diario Perfil, la hija de Adriana fue la que relató el hecho. En la noche anterior al crimen, la mujer de 42 años rompió con un martillo el teléfono móvil y quemó la tarjeta de memoria. Acto seguido, mandó a su hija a dormir y llenó el jacuzzi. "Pensé que era un capricho de Martín", sostuvo la joven de 15 años.

Al día siguiente, cuando la adolescente se levantó para ir al colegio, golpeó la puerta y su madre no respondió. Entonces, llamó a su padre y a una vecina. La empleada doméstica fue quien dio aviso al personal de vigilancia del country, quien llegó y encontró al niño en la bañera.

La joven dijo en su declaración que eran comunes las crisis de nervios de su madre y la destrucción de objetos. "Cruz había intentado matarlos a fines de febrero. La chica contó que les dio pastillas para dormir, pero ellos no llegaron a tomarlas", agrega la mencionada fuente.

Por su parte, el juez de La Plata Juan Pablo Masi, aseguró que la pena de reclusión perpetua "es la única alternativa" que le cabe a la acusada por el tipo de delito que afronta.

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