17 mar. 2012

Kim Crawford



Kim Crawford, la acusada, confesó haber golpeado a su hijo, Jamar Johnson, en el pecho "más fuerte que nunca" al enterarse de que éste había roto la televisión del hogar mientras jugaba a la Wii.

Tras varios días de sufrimiento, el chico murió sin atención hospitalaria, negada por la mujer por temor a lo que le pudiera pasar por su crimen. La mujer tuvo varios arrestos anteriores por uso de drogas y asaltos.

Nintendo especifica claramente en todos sus juegos y manuales de instrucciones que deben usarse las fundas y correas incluidas con cada Wiimote para evitar situaciones como la que llevó a este trágico suceso.

"Le pegué varias veces y cuando lo golpee en el estómago lo hice con demasiada fuerza. Nunca lo había castigado así", dijo la acusada a los investigadores. Con la paliza, la madre le rompió los intestinos y el páncreas del menor, lo que le produjo una infección masiva que le causó la muerte, segúm los informes.

Asimismo, relató que luego que su hijo rompiera el televisor habló con él y el pequeño le dijo que lamentaba haberlo hecho y entendía el enojo de la madre. La golpiza contra el niño fue cometida por la madre el pasado lunes 13 de junio.

Explicó que al día siguiente no llevó a su hijo a la escuela para que no le vieran las marcas y moretones de los brutales golpes. El miércoles, la víctima comenzó a vomitar todo lo que comía.

La mujer narra que le dio jugos y ginger para tratar de pararle los vómitos, el niño se quedó dormido viendo la televisión y cuando intentó despertarlo no volvió a responder.

La abogada de la acusada dijo en la corte que la fiscalía no tiene base para juzgarla por el supuesto crimen y que los golpes que presentaba el cadáver del niño fueron a consecuencia de una caída.

"Se cayó accidentalmente en el parque el martes", dijo CM Abate, defensora de Crawford, añadiendo que la confesión de la madre fueron forzadas por la policía durante dos días que estuvo detenida y bajo interrogatorio. Señaló la jurista que el hechio de no haber llevado al menor al hospital no se puede considerar como imprudencia temeraria, que es uno de los alegatos de la fiscalía.

El juez del caso, John Hecht programó para el jueves 24 de junio la presentación formal de las acusaciones contra la afroamericana, entre las que están asesinato, homicidio e indiferencia depravada por la vida, al no prestarle atención al pequeño

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