13 oct. 2012

Gesche Gottfried


Gesche Margarethe Gottfried1 o Gesche Margarethe Timm, por su nombre de soltera, (16 de marzo de 1785 en Bremen - f. 21 de abril de 1831, íd.), popularmente conocida como «el ángel de la muerte de Bremen» o «el ángel caído de Bremen», fue una asesina en serie alemana que entre 1813 y 1827 asesinó en a 15 personas, todas ellas familiares y amigos cercanos, entre los que se encuentran sus dos padres, su único hermano y tres de sus hijos, en Bremen y a una persona en Hannover. A todos los envenenó con arsénico.

Gottfried nació en el seno de una familia pobre, fue hermana gemela de un varón, Johann Timm Jr. Sus padres, Johann Timm y Gesche M. Timm, siempre tuvieron una clara preferencia por su hermano. En realidad, hasta la fecha no se sabe a ciencia cierta qué es lo que llevó a Gottfried a cometer sus crímenes, pero la carencia afectiva que vivió durante su infancia y, en sí, su modus operandi hacen suponer que sufría de síndrome de Münchhausen por poder, trastorno muy común entre las mujeres asesinas en serie, como móvil de sus crímenes. 

Usaba un raticida llamado «grasa de ratas» —en alemán, «Mäusebutter», muy común en la época—, que consistía en pequeñas hojuelas de arsénico mezcladas en grasa animal. Le suministraba pequeñas dosis a sus víctimas en la comida; con el tiempo estás comenzaban a enfermar, y Gottfried «amable, desinteresada y resignadamente» se ofrecía a cuidar de ellos durante su convalecencia, tiempo que aprovechaba para seguir intoxicándolos. Durante el tiempo que duró su actividad criminal, Gesche Gottfried fue considerada una ciudadana modelo y fue muy querida en su comunidad, más aún después de las constantes perdidas familiares que sufrió; parecía que a la amable, cándida y bondadosa Gesche la perseguía una «nube de infortunio». Sus vecinos, conmovidos por el ahínco y la resignación con que cuidaba no sólo sus familiares, sino también a sus amigos enfermos, comenzaron a llamarla «el ángel de Bremen». 

Guillermina Rumpff, duodécima víctima de Gesche, antes de morir le confió a su médico ciertas sospechas que tenía: había descubierto «pequeñas y extrañas cuentas de color blanco» dentro de un platillo que Gottfried le había preparado. Le entregó dichas cuentas a su médico, el doctor Luce, quien, por cierto, ya había atendido a varias de las víctimas anteriores.

Luce determinó que se trataba de arsénico y alertó a las autoridades, pero para entonces Gottfried ya se había cobrado otras dos víctimas, Elisa y Beta Schmidt, y se había trasladado a Hannover, donde se encontraba marchitando la vida de su última víctima, Frederic Little. Fue la noche del 16 de marzo de 1828, día de su 43º cumpleaños, cuando fue arrestada. 

Fue condenada a pena de muerte; la pena se cumplió el 21 de abril de 1831, en la guillotina. Fue la última ejecución pública en la historia de Bremen. Del rostro del cadáver de Gottfried se tomó un molde de cera para estudiar los patrones faciales de las mujeres criminales. Esto se halla dentro del campo de estudio de la ahora ya obsoleta frenología.

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