10 oct. 2012

Niña asesina

No encuentro el nombre de la "niña". no hay más información al respecto. 

La niña de 12 años, sindicada como matadora de un anciano de 71, había sido objeto de abuso sexual por parte de éste desde los 9 años, según los últimos datos recabados por la Policía. La Justicia de Pando aún no ha tomado una decisión al respecto.  

Nuevos detalles surgieron en torno a este caso que causó conmoción en todo el país, en virtud de las connotaciones del mismo. La muchachita vivía con su madre en la localidad de Joaquín Suárez en un tanque de OSE, pero de acuerdo a los testimonios recogidos no estaba controlada y era común verla a diferentes horas del día y de la noche deambulando por la zona. La niña tenía una relación especial con Florencio Peña de 71 años, a quien en el barrio calificaban como una buena persona y que incluso parecía el padre de la niña. Pero detrás de esta amistad se escondía una sórdida relación, reconstruida por los efectivos policiales en base a las indagaciones tras la muerte de Peña. 

En este sentido, fuentes policiales consultadas por LA REPUBLICA señalaron que la niña llegó a comentar a vecinos que el hombre abusaba de ella. Paralelamente, los testimonios revelan que el septuagenario se ufanaba y sostenía que “esta gurisa es mi mujer desde hace tres años”. Hoy la niña tiene 12 años, y si bien por su apariencia física podría aparentar más, los números dicen que desde los nueve era sometida por el anciano, para quien trabajaba como doméstica. 

La información reunida establece que la menor se cansó de los abusos, en parte porque habría conseguido un novio y quería terminar con los mismos. El lunes de noche estaba como tantas otras veces en la casa de Peña. Este comenzó a manosearla y ella lo empujó. El individuo golpeó su cabeza contra un hierro y dolido se acostó en la cama. Según narró la niña, entonces tomó un fierro y lo descargó sobre la cabeza del “Toto” como conocían al hombre en la zona.

Después se fue a su casa y horas después personal de la Seccional 16ª la detenía. Algunas versiones recogidas sostienen que la niña no era objeto de abuso y que tampoco sería la asesina, extremos que no generan dudas para la Policía. El jefe de Policía de Canelones, inspector José Luis Pereyra Roldán, señaló a LA REPUBLICA que el caso causó un fuerte impacto. En este sentido rectificó el mensaje emitido por el comando a poco de conocerse el hecho, en el que se daba a entender que la edad de la asesina era el factor preocupante, dejando de lado el calvario que padecía. 

 Pereyra explicó que en la búsqueda de brindar la información rápidamente y buscando fijar posición, hubo una mala redacción. El jerarca sostuvo que está claro que “sin justificar el resultado, la víctima de todo esto es la niña, que ha padecido el abuso durante años”. En este sentido también hizo hincapié en el desamparo familiar en el que se encontraba, el cual de no haber existido podría haber evitado tanto el abuso como el crimen. En las próximas horas la Justicia tomará una decisión al respecto.

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